La fe rompe las barreras del idioma

feEl idioma es una de las barreras más fuertes que puede separar a comunidades de nuestra provincia, sin embargo, en la religión, la fe hacia Dios en habitantes de las diferentes comunidades de Otavalo, rompe este obstáculo para cumplir con su objetivo.

Carlos Moreta, morador de la comunidad de San Juan, se reúne cada miércoles, jueves y viernes fuera de la Iglesia ubicada en el parque principal de Otavalo para escuchar la palabra de Dios.

Dos jóvenes voluntarios de la Iglesia de Otavalo, imparten la palabra de Dios cada mañana luego de que las personas escuchen la misa. Al concluír el acto religioso, 25 personas de diferentes comunidades de Otavalo permanecen fuera de la iglesia para que la palabra de Dios sea transmitida hacia ellos en el idioma quichua. Según Carlos Moreta, esta actividad es una tradición que la realizan hace más de cinco años. De 25 a 35 personas son las que se reúnen fuera de la iglesia para escuchar por medio de los voluntarios el evangelio en su idioma natural. Sentados en el pasillo externo de la iglesia, y con un pequeño ritual en el que ofrecen a Dios sus pertenencias y comida según mencionó Moreta, permanecen alrededor de una hora los habitantes de las comunidades para escuchar y compartir.

Luz María Campo es una de las voluntarias que imparte la palabra de Dios en Quichua al grupo que se reúne cada miércoles, jueves y viernes de todas las semanas. Moreta menciona que son católicos y que lastimosamente, los compañeros de las comunidades no entienden el español, y que gracias la voluntad de las personas que se ofrecen a impartir la misma en el idioma ancestral de los otavaleños, pueden llegar a Dios y escuchar su palabra.

ASISTENTES Personas de las comunidades de San Juan, Peguche, El Jordán, Santiaguillo, Ilumán, entre otras, viajan los tres días a la semana para estar presentes en la misa y escuchar lo que los voluntarios les transmiten. Dentro de esta actividad, las personas comparten su comida en medio de cánticos, aplausos, rezos y oraciones para ellos y sus familias.