La farsa del 30-S

Mañana se cumplen 8 años de la revuelta policial en contra de Rafael Correa Delgado, motivada por demandas económicas. Lo que parecía una simple huelga, derivó en hechos más graves, al punto de que el día terminó con un saldo trágico: muertos, heridos y el asalto a balazos al hospital de la Policía Nacional, donde Correa estaba supuestamente secuestrado.

La publicidad fascista del gobierno posicionó a nivel nacional e internacional, la idea de que en el Ecuador hubo un intento de golpe de Estado y que se quiso matar al presidente.

Correa se victimizó y empezó a utilizar todo el aparataje estatal por él controlado, para desatar una feroz persecución contra sus enemigos políticos.

A los 21 días del famoso 30-S, en el programa “Criterios para el Desarrollo” (Canal UTV), conducido por el Dr. Patricio Pérez Ramírez, argumenté que durante el motín policial jamás hubo la intención de dar un golpe de Estado.

El tiempo me ha dado la razón. Hace un mes, el doctor Aquiles Rigaíl, miembro del Consejo de la Judicatura, dijo que: “En el 30-S hay 200 jueces y fiscales involucrados en corrupción; creaban pruebas para condenar a inocentes”. El supuesto secuestro de Rafael Correa fue una completa farsa, ¿a qué secuestrado le permiten sus secuestradores, dar la orden de que lo rescaten? Por cierto, fue muy gracioso el 30-S, escuchar a Correa repetir una frase ‘célebre’ del Chavo del Ocho: “Primero muerto, antes que perder la vida”.