La familia de niña que fue atropellada, exige una respuesta

Ibarra. Un violento incidente se registró al mediodía de ayer en el edificio de la Unidad Judicial de Ibarra. Luego de que culminó la audiencia, en donde se judicializó el atropellamiento y muerte de una niña de tres años.

Los familiares de la menor no estuvieron conformes con el veredicto, y en medio de gritos, golpes, reclamos y gas pimienta, mencionaban que llegarían hasta las últimas consecuencias para que la muerte de la pequeña no quede en la impunidad.

La madre de la niña, que perdió la vida la tarde del lunes, estaba desconsolada. “Mi hija no era un perro para que la mujer que la mató quede libre”, gritaba durante el incidente, mientras sujetaba su vientre, ya que se encuentra en estado de gestación. La reacción se provocó luego de que el juez, Niederman Chandi, no levantara cargos en contra de la conductora del vehículo que atropelló a la niña, en las calles Bartolomé García y José Miguel Leoro.

La decisión del magistrado se dio, porque el fiscal a cargo del caso, Julio Ponce, no solicitó el inicio de instrucción fiscal, ni la prisión en contra de la mujer, que también está embarazada y se encontraba en una casa de salud.

Detalles. Los gritos invadieron una de las salas de audiencia. El fiscal fue el primero en salir y abandonar el sitio y detrás de él, el abogado defensor de la conductora. Cuando el juez y su secretaria intentaron dirigirse hasta su despacho, los familiares de la niña atropellada cerraron la puerta exigiendo una respuesta. Lágrimas y reclamos fueron la tónica de la jornada y un contingente policial tuvo que acudir al sitio, para salvaguardar la integridad de los funcionarios judiciales.

Uno de los uniformados, para calmar los ánimos de las cerca de 20 personas, utilizó su gas de dotación, pero sólo logró que las personas se enfurezcan.

Luego de varios minutos miembros del Grupo de Operaciones Motorizadas (GOM) llegaron al sitio y controlaron el incidente.

Los familiares de la niña no encontraban consuelo y aseguraron que no escatimarán ningún esfuerzo para hacer que el peso de la Ley, caiga encima de la conductora. Indicaron también que no desean llegar a ningún acuerdo reparatorio, ya que la vida de la niña no tiene precio y que, el hecho, les ha dejado totalmente destrozados.