La explosión de un volador cambió su vida

Ibarra. La explosión de una pirotecnia en su mano izquierda hizo que Juan David Pozo pasara la Noche Buena en una camilla del hospital.

El 18 de diciembre cumplió 11 años y los iba a celebrar el sábado 22, su madre, Blanca Tamba, ahorró lo suficiente para festejar el cumpleaños, sin embargo, la noche del viernes 21 todo cambió para esta familia.

“Juan David estaba jugando fútbol con mis sobrinos, justo por el lugar estaban haciendo el pase del Niño y prenden los voladores, cae donde ellos y explosiona, mi hijo llegó a la casa con su mano llena de sangre”, contó Blanca mientras observaba a su hijo en la camilla del Hospital San Vicente de Paúl (HSVP).

A pesar de que contenía las ganas de llorar, mencionó que pensó que solo su hijo estaba herido, dos sobrinos también fueron afectados, pero Juan David sufrió más consecuencias en su mano izquierda. El niño podría perder dos dedos.

Blanca se dedica a bordar y su hijo, que es zurdo, era su ayudante. “Él me ayudaba a bordar, con eso vivimos y pagamos la educación de mis hijos”, dijo Blanca con su voz entrecortada y sus ojos llenos de lágrimas.

La familia también tiene el apoyo del padre del niño, Hernán Pozo, quien se dedica a la albañilería.

Apoyo. Los responsables de encender la pirotécnica, según Blanca, salieron molestos al momento en que familiares del niño fueron a pedir ayudar por el incidente.

Juan David ha mostrado ser un niño fuerte; sonriente recibe las visitas en el hospital. Además, tiene un cuaderno y con un lapicero usa su mano derecha para aprender a escribir, ya que es zurdo.

“Estábamos jugando fútbol y al tren, empezaron a botar esos fuegos, había un chiquito que no explotó y estaba activado, ese le iba a caer a mi hermana, yo le quería botar pero se me pegó en la mano y explotó”, comentó Juan David.

Así como su madre, Hernán también espera recibir ayuda. Las personas que deseen apoyar a esta familia pueden comunicarse al 0982976316.

Importancia. Marco Anto-nio Quintana, presidente de la Asociación de Juegos Pirotécnicos 6 de Enero, explicó la diferencia entre la pirotecnia importada y artesanal. Los productos que venden en la avenida Eugenio Espejo tienen mechas retardantes, pólvora blanca y una detonación segura, explicó. “En el caso de los niños siempre deben estar acompañados de un adulto”. Mientras que la pirotecnia artesanal está hecha de pólvora y mechas negras, no son retardantes. “En el caso de los voladores, unos se van para arriba y otros ni bien suben cinco metros caen enseguida. “Como vendedores estamos en contra de esa pirotecnia, aquí tenemos juegos seguros”, dijo Quintana.

Blanca Tamba cuida a su hijo Juan David, que está internado en el hospital San Vicente de Paúl desde el viernes 21 de diciembre.
Marco Quintana muestra la variedad de juegos pirotécnicos que venden en la Av. Eugenio Espejo.