La exigencia ahora es el plan de regreso a las aulas

Emergencia sanitaria, pero también educativa enfrenta Ecuador por la pandemia. Por ello -según el Ministerio de Educación- en enero, después de nueve meses de trabajo remoto, 150 261 profesores fiscales deberán volver a las labores presenciales en sus planteles.

En el caso de Imbabura ya son varios los establecimientos educativos que han empezado el plan piloto de regreso a las aulas de forma presencial.

Hasta el domingo 20 de este mes, los directivos de los 12 500 centros públicos del país deberán enviar el plan de retorno progresivo y alternado de su planta. La propuesta debe incluir cuántas horas y qué días a la semana acudirán los maestros.

Además, un detalle de cómo garantizarán medidas de bioseguridad para evitar la propagación del coronavirus: aforo, provisión de insumos de higiene, mantenimiento de lavabos, etc. Esto genera expectativa en los padres de familia.

La Unidad Educativa Zuleta fue la sede del diálogo entre el Ministerio de Educación, líderes comunitarios de la parroquia de La Esperanza, pueblo Kichwa Karanki y padres de familia.

El principal objetivo de este diálogo fue la materialización del plan institucional de continuidad educativa con base en la Asesoría técnica de la Ministra de Educación y la Dirección Nacional de Gestión de Riesgos del MinEduc.

Participaron de esta reunión 43 personas entre Directores Distritales de Imbabura, Carchi y Esmeraldas, líderes comunitarios y padres de familia. La Unidad Educativa Zuleta es el primer plantel en tener un plan piloto de retorno progresivo a clases, lo que fue una articulación trabajada en territorio entre la comunidad y el Distrito Educativo Ibarra – Pimampiro – Urcuquí, con el apoyo y directrices de la Zona 1 de Educación.

Los acercamientos permitieron también concretar acuerdos con el Municipio de Ibarra.