La discriminación al diferente (I)

ruben-darioA El 7 de enero de 2014 se recordará en el Ecuador como el día en que algunos ciudadanos fueron conscientes de que el hecho de ser diferentes no implica discriminarlos.
Ese día, Alfredo Pinoargote, presentador y entrevistador de Ecuavisa y uno de los columnistas que cada quince días escribe en la revista Vistazo acerca del “deber ser”, dijo en su programa Contacto Directo, que en el Ecuador de ahora “hay un ambiente o un sistema de restricción a esa libertad (de expresión), por ejemplo ya no se le puede decir a los gays maricas, a los afros no se les puede decir negros, a los ladrones no se les puede decir ladrones…”.

Durante los pocos segundos que duraron esas palabras, Pinoargote ejerció la libertad de expresión como hasta entonces lo habían entendido siempre quienes han tenido el control y el poder de los medios de comunicación: dijo “maricas”, dijo “negros”, lamentando ya no poder decirlo.
Ese día, el conductor del programa matutino de noticias en Ecuavisa no solo condenó a los gays o a los afroecuatorianos, sino que reveló cierta molestia contenida porque ahora, en los espacios informativos, no puede decir cualquier adjetivo quien tiene un micrófono o un espacio en la prensa.
Según Kapuscinski, el periodista toma como principio a los otros, es decir, la gente que esta involucrada en el acontecimiento que estamos describiendo y analizando. La gente con la que tenemos contacto resulta fundamental en la expresión final de nuestra tarea, ya que son ellos los que van a formar la sustancia del relato. Y lo harán dejándonos conocer sus historias y sus distintos puntos de vista. Pero, ¿cómo hacer que estas personas nos ayuden si en algunos casos solo contamos con pocos minutos para hablar con ellos? Mediante la empatía, que es ponerse en el lugar del otro para intentar comprender lo que está viviendo. Ciertamente, es una cualidad que no todos poseen. Y es parte solo de aquellos con buenas intenciones, “si se es buena persona se puede intentar comprender a los demás, (…). Y convertirse, inmediatamente, desde el primer momento, en parte de su destino”. (Continúa…)

 

Rubén Darío Buitrón
www.rubendariobuitron.wordpress.com