La discapacidad no es un limitante para Omar Pabón

Ibarra. Antes de que abran la puerta del Instituto Técnico Superior Ibarra, ITSI, Omar Pabón, de 27 años, está listo para recibir clases. El estudiante de quinto semestre de Diseño Gráfico llegó con muchos sueños a Ibarra. A pesar de la distancia desde su hogar, ubicado en el caserío Pueblo Nuevo, en la vía Ibarra – San Lorenzo, jamás ha tenido desánimo, ni la idea de abandonar sus estudios. Omar tiene discapacidad de lenguaje. En las pocas frases que se le entiende, demuestra mucha coherencia e inteligencia. Para él, su condición no es un limitante para convertirse en profesional. El mejor ejemplo de ello son sus hermanos, con orgullo cuenta que una es enfermera, otro abogado y tres son miembros de la Armada del Ecuador, Fuerzas Armadas y Policía Nacional.

Su hermano gemelo no alcanzó el puntaje necesario para seguir una carrera universitaria, pero cuenta con orgullo que es operador de maquinaria y que labora en su sector.

Su vida. “Mis padres son gente de campo y me apoyan en todo. Vivir en la ruralidad es muy duro, porque requiere de más trabajo. La gente de campo tiene humildad y es muy inteligente, pero se necesita esfuerzo y sabiduría para salir a la ciudad y convertirse en profesional”, dijo.

Recuerda que educarse en su sector fue muy duro, pero su padre Ángel Pabón, de 75 años y su madre María Valdivieso de 72, son su mayor apoyo.

“En el campo no se aprende a asaltar, a robar, ni a hacer daño a las mujeres. Mi sueño es tener mi propia empresa, hemos aprendido muchas materias en el instituto y, paso a paso, me convertiré en un profesional para servir a la población”, finalizó.

El pasado 8 de febrero Omar participó en una casa abierta organizada por el ITSI. En la jornada presentó una de sus máscaras.