La cerámica vs el porcelanato

altConsiderando que los pisos de las áreas comunes se desgastan rápidamente por el tránsito constante, la última tendencia en revestimientos de porcelanato se ajusta como anillo al dedo para satisfacer las necesidades decorativas, de duración y seguridad.

El cuidado del procelanato. El porcelanato es una masa de gres cerámico que, como su nombre lo indica, tiene apariencia de porcelana sobre una superficie homogénea. Al no estar cubierta de esmalte, su acabado es por lo general pulido o abrillantado de gran durabilidad y casi nula absorción de agua.

Además, por la cualidad antideslizante del porcelanato y su resistencia al congelamiento, es ideal para los pisos exteriores e interiores, incluyendo empresas y locales industriales. Especialmente los que requieren mayor higiene, como laboratorios de medicamentos y almacenes de instrumental quirúrgico.

Los pisos de porcelanato abrillantado son un poco más delicados que los pulidos, pues se notan más las ralladuras, perdiéndose el brillo característico. Este tipo de pisos necesitan un cuidado diario que consiste en pasar suavemente la lustradora o hacerlo de forma manual con un trapo de franela un poco húmedo y luego otro seco.

Para ambos tipos de porcenalato la recomendación general es poner una alfombra que absorba las partículas de suciedad antes de entrar a la habitación. De igual manera, lavar la superficie con agua y detergente neutro cada cierto tiempo, pero nunca pasarles cera, que opaca su efecto.

Algunas diferencias con la cerámica.  La cerámica es básicamente una pieza conformada de una mezcla en arcilla y agua, sometida a cocción y de terminación porosa (llamada bizcocho). Algunas poseen una capa de esmalte, otorgándole una terminación lisa y suave al tacto, además de mayor resistencia a los golpes y las manchas. Las cerámicas y porcelanatos que se utilizan en el piso son más pesados y duraderos que las que se utilizan en las paredes y otras superficies, pues deben soportar el impacto de las pisadas y el peso de los muebles.

Se colocan siempre sobre el contrapiso que debe estar firme y nivelado. Las juntas no deben ser menores a 3 mm. No necesitan ser curados ni tratados luego de su colocación. Llevan siempre un zócalo en el mismo material o preparado especialmente para combinar con esa cerámica o porcelanato.

Los cerámicos y porcelanatos proveen resistencia, practicidad en el mantenimiento y estética. Son completamente impermeables. Existen infinidad de variantes y tipos para adecuar a diferentes ambientes, usos y estilos.

Pese a su gran resistencia, sufren el desgaste y pierden el color en lugares muy transitados. También se pueden marcar con golpes fuertes. En habitaciones pequeñas conviene colocar las cerámicas en diagonal, preferentemente en colores claros, para generar sensación de amplitud.
 Básicamente el color del piso se comporta como el color en la pared: los colores claros retroceden y dan sensación de amplitud; los colores oscuros avanzan hacia el espectador.