La cárcel no les impide seguir los estudios

Tulcán. En el Centro de Rehabilitación Social (CRS) Mixto de Tulcán se realizó la evaluación del programa Ser Bachiller a siete personas privadas de libertad (PPL), entre ellos, dos preliberados.

Internos. La prueba cuenta con 160 preguntas, mide habilidades, aptitudes y destrezas en dominio matemático, lingüístico, científico, social y aptitud abstracta. Sandra R., mujer privada de libertad señaló que se preparó para el examen con tres meses previos y que esta experiencia ha sido muy satisfactoria durante los tres años y cinco meses que lleva en el centro de rehabilitación. “Desde que llegué empecé a estudiar y ahora estoy próxima a graduarme”. “La educación es muy buena pues sé que cuando salga podré seguir preparándome. Yo podría trabajar y poner mi propio negocio, y así superarme”, mencionó.

La educación de los internos se realizó en coordinación con el Instituto Nacional de Evaluación Educativa (Ineval), el colegio a distancia Monseñor Leonidas Proaño y el Ministerio de Justicia, Derechos Humanos y Cultos.