“La Bruja”, el film del terror

La película de terror “The Witch” (La Bruja) fue estrenada en el pasado Festival de Cine de Sundance en donde recibió el premio de mejor dirección para Robert Eggers, quien también es responsable del guión.
Contada a través de los ojos de Thomasin, la hija adolescente, “The Witch” es un retrato escalofriante del desmoramiento de una familia a causa de sus propios miedos y ansiedades, dejándolos presa de un mal ineludible.
 Un granjero británico huye de su pueblo tras ser excomulgado y ha de establecerse en pleno bosque con su esposa y sus cinco hijos. Lo que este hombre desconoce es que en aquel recóndito paraje habita algo malvado y sobrenatural. Pronto comenzarán los fenómenos inexplicables: los animales comienzan a atacarse unos a los otros, la tierra deja de ser fértil y uno de los hijos desaparece sin dar señales de vida, mientras que otro de ellos es posible que sufra una posesión demoníaca.
Ante este panorama desolador, la familia acusa a su propia hija de ser una bruja, algo que ella reprocha a los suyos, mientras defiende su inocencia. La familia está siendo puesta a prueba y las decisiones tendrán terribles consecuencias.

CRITICA
“La Bruja” no es una película de terror del montón. De hecho, podría argumentarse que no pertenece a dicho género—en vez de tratar de hacernos saltar con sonidos fuertes o apariciones repentinas, la cinta dirigida por el debutante Robert Eggers prefiere desarrollar una atmósfera perturbadora y presentar personajes que nos aterrorizan a través de sus acciones y reacciones a los eventos sobrenaturales que se van llevando a cabo. “La Bruja” prefiere sugerir en vez de mostrar; desarrollar tensión en vez de exaltar, lo cual la diferencia de los cientos de filmes de terror genéricos que se estrenan en la cartelera local cada año.
La cinta se desarrolla en Massachusetts de 1630, una época en la que los británicos todavía migraban por primera vez a América, y en la que la superstición religiosa era muy frecuente entre la gente común y corriente. Nuestros protagonistas son una familia que cree firmemente en los rezos y las enseñanzas de los evangelios—el padre es William (Ralph Ineson), quien quiere desarrollar un lazo más fuerte con su hijo mayor, Caleb (Harvey Scrimshaw), y la madre es Katherine (Kate Dickie).