La ambliopía se puede corregir si es tratada a tiempo

Ibarra. La ambliopía es un trastorno de la visión también conocido como “ojo vago”, que consiste en la pérdida parcial de la visión de un ojo, que no puede corregirse con el empleo de lentes.

Se produce cuando existen problemas que no permiten a los ojos aprender a mirar de la misma forma. Uno de los más frecuentes es el estrabismo.

Experta. Se puede realizar un examen visual desde los tres años, no es necesario que el niño sepa leer, pero partir de esta edad, los profesionales pueden valorar los reflejos y ciertas funciones visuales. ‘Si encontramos un déficit es el momento clave para poder trabajar con terapia visual’, agregó Gissela Vera, optómetra.

Aseguró que cuando no se trata a tiempo el niño va a tener muchas limitaciones como no tener la visión estereoscópica. ‘El pequeño no va a poder disfrutar de una película en 3D y su aprendizaje no va a hacer el mismo que otros niños’, dijo la especialista.

Tratamiento. El tratamiento precoz es fundamental. Si la detección y el tratamiento de la ambliopía no se realizan en los primeros dos años de vida del pequeño, el deterioro visual será irreversible.

El método más utilizado para corregir el ojo vago en niños es el de colocar un parche el ojo que está sano, con el fin de estimular la visión del ojo afectado.

Vera acotó que el tratamiento de corrección variará en función del grado de ambliopía que tenga el niño.

Además expresó que si el niño no cumple con el tratamiento adecuado en la vida adulta va a padecer de ciertas repercusiones. ‘Si el niño tiene ambliopía y no es tratada, en algunos casas genera estrabismo que es la pérdida de paralelismo de un ojo, el uno ojo mira de frente mientras el ojo está desviado’, dijo Vera.

La optómetra recomendó que un examen visual es indispensable realizarse desde los dos años. La vida digital va a afectar mucho visualmente a los niños. ‘Hay padres que dan a sus hijos los celulares por horas y apenas tienen dos años obviamente están limitando a su campo visual’.

Estadísticas. Las estadísticas dicen que uno de cada tres padres nunca han llevado a sus hijos a revisión y que entre el 15% y el 30% de los fracasos escolares pueden estar causados por alteraciones visuales. Se insiste en la importancia de realizar revisiones anuales de la vista, sobre todo en edad infantil, cuando muchos de los problemas se pueden corregir, como es el caso de la ambliopía.

Se considera que la ambliopía puede tener carácter hereditario y genético, no se puede corregir con gafas ni lentes de contacto porque es el cerebro el que no capta las imágenes que se proyectan en el ojo perezoso.

Atención. Visita regularmente al oculista a partir de los tres años, salvo que se detecte algún problema antes o se encuentren antecedentes de alteraciones en la visión dentro de la familia. Los niños a edades tempranas no suelen avisar de problemas visuales. Para detectarlos, uno de los principales síntomas son los dolores de cabeza constantes.

Otros síntomas son los guiños constantes, el enrojecimiento ocular, la tortícolis, los orzuelos frecuentes.

La terapia se definirá dependiendo del caso ya que la ambliopía va de una leve a severa.
La vida digital va a afectar mucho visualmente, los padres no deben enseñar a los pequeños a usar celulares.