El Kapak Raymi se vivió en el barrio Los Portales

OTAVALO.- Rescatar y fortalecer la cosmovisión andina en la ciudad mediante rituales que agradezcan y honren al Dios Sol, la Madre Tierra y los demás elementos de la naturaleza, fomentando la hermandad mediante principios ancestrales como la reciprocidad, la solidaridad y complementariedad se vivió en el barrio Los Portales.

En este barrio, en el espacio en donde se construirá la Plaza Cívica, se celebró el Kapak Raymi, una de las cuatro fiestas más simbólicas en la cosmovisión andina, en la cual, el Tayta Carrascal de Ilumán junto con vecinos y demás ciudadanos agradecieron.

Mundo Andino
La cosmovisión andina tiene al sol, como uno de los astros más importantes, por lo cual realizan diferentes fiestas que buscan agradecer y venerar al Inti Tayta o padre sol.

Estas fiestas se basan y se establecen por el movimiento de la tierra alrededor del sol, es así que se producen los equinoccios y solsticios como los momentos más importantes en la vida, estableciendo cuatro fiestas importantes, referentes a dos equinoccios, 21 de marzo y 21 de septiembre, donde se celebran el Pawkar Raymi y Kuya Raymi, respectivamente, y dos solsticios, 21 de junio y 21 de diciembre en los que se realizan el Inti Raymi y Kapak Raymi. En los equinoccios, la Tierra está más cerca al sol y en los solsticios más distante.

Kapak Raymi
Este ritual es una forma de agradecer al sol y a la madre tierra, y guiado por el Tayta Carrascal de Ilumán se realizó la ceremonia en el centro del terreno de la Plaza Cívica, junto con representantes, moradores y demás ciudadanos que enfatizaron en la cosmovisión andina, la energía y la vitalidad.

David Andrade, presidente de Barrio Los Portales menciona que la ceremonia inició a las 6 de la mañana con el avistamiento de la salida de sol en este ciclo de solsticio y expresa la importancia de estos fenómenos atmosféricos y su incidencia en el entorno.

En este homenaje, la Tierra y el Sol constituyen la fuente inagotable de vida, por ello esta festividad se refiere a la continuación de la vida, y referente al solsticio, es considerado como un nuevo inicio, la naturaleza reanuda su ciclo, donde las personas se sienten mejor porque esperan nuevas oportunidades.

Potenciar y rescatar la cultura y tradiciones de los primeros pueblos sarances son algunas de las finalidades que tienen estas prácticas ancestrales que denotan una relación armónica con la naturaleza.

Una nueva oportunidad
En estos rituales, tras un profundo agradecimiento, se concluye como un nuevo comienzo y nuevas oportunidades.

Este fin de ciclo y comienzos del que viene, llaman a la reflexión e interiorización sobre los verdaderos sentidos que tiene cada uno de las fases de la naturaleza según la cosmovisión andina, de igual forma, enfatiza en un renacer, pero no en el sentido material, físico o biológico únicamente, sino poner atención en el sentido espiritual y simbólico, el cual permita trascender de la visión lineal a la visión circular donde nacemos, crecemos y volvemos a nacer.