Julio Simba aporta desde su espacio con la limpieza del Tahuando

El color amarillo del río Tahuando aún no desaparece, a pesar de que se construyó la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales, justamente para evitar la contaminación.

En esta zona conocida como la Piedra Chapetona, hay un ciudadano que da el ejemplo a todos de contribuir con el ambiente.

Julio Simba tiene 69 años y frente a su casa ha sembrado fréjol y choclo, a orillas del río. Pero para mantener limpia la zona, todos los días recoge la basura.

Sin embargo, se lamenta porque el color del agua del río es contaminante “y las autoridades no hacen nada”. Para él, es una pena.

Utilizando las botas de caucho recorre solo una parte del río para limpiarlo y sacarle las hierbas. Mientras descansa comiendo mandarinas, don Julio contó que la alcaldesa Andrea Scacco le dio permiso para hacer esta actividad, “me dijo que ojalá todas las personas hicieran lo mismo”.

Asimismo, mencionó que por las tardes el agua se vuelve más amarilla, mientras que en la mañana sale un poco clara.

Añadió que no puede hacer mayor cosa para que se descontamine el río totalmente, pero aporta para su cuidado con un granito de arena.

Aunque la basura siempre será un problema mundial para la contaminación ambiental, don Julio manifestó que plástico es lo que más recoge de la ribera. “Hay personas que vienen a lavar y dejan basura”, dijo.

Desde hace unos 18 años comentó que el río se contaminó mayormente, “hay personas que sabían bañarse, pero ahora ya no pueden”.

En tiempo de pandemia, cuando recién se declaró estado de emergencia al país, un grupo de ciudadanos en contexto de movilidad humana, levantaron un tipo campamento para vivir de manera temporal.

De acuerdo los vecinos, en esos meses la contaminación era más fuerte porque aquí hacían sus necesidades.