Julio César Trujillo, un ‘gallo’ que aún pisa fuerte

trujilloEl doctor Julio César Trujillo fue uno de los invitados a la presentación del libro “¿Por qué la Asamblea Constituyente?” escrito por el doctor Enrique Ayala Mora y cuyo evento se realizó hace pocos días en la Casa de la Cultura Ecuatoriana, núcleo de Imbabura. En medio de un auditorio lleno, fue uno de los expositores y mientras escuchaba las distintas intervenciones asentía cuando Ayala Mora indicaba que en un futuro cercano “hay la necesidad de un cambio constitucional que solo puede ser realizado por una nueva Asamblea Constituyente”.

¿Cómo mira al país, desde su perspectiva ciudadana, luego de los últimos acontecimientos en las calles?
Considero que el país en los actuales momentos está convulsionado, no solo porque los indígenas decretaron un levantamiento al que respondieron todos los pueblos, no solo en Quito, sino en otras provincias del Ecuador.

¿Quito sigue siendo un termómetro político?
Mire, los trabajadores también decretaron un paro nacional y realizaron una marcha que convocó a más de 200 mil habitantes de Quito, es decir más del 10 % de los habitantes de la Capital.

Pero el Presidente de la República minimizó esa movilización de trabajadores e indígenas…
Él no ve sino solo al círculo que le rodea y que le aplaude, porque para el resto del Ecuador no tiene ni oídos, ni vista, ni tacto.

El Presidente ha dicho que ellos (PAIS) son más, muchísimos más…
Lo que él dice no hay que creerle, y es más, nadie le cree, excepto los que por interés le aplauden, porque cuando éstos no están frente a Correa, dicen que no están de acuerdo con las cosas que hace Correa.

¿Hay una desaceleración de la economía nacional y por tanto es otro problema que debe afrontar el gobierno?
Los entendidos dicen que el país anda mal económicamente y que cada día la situación se agrava.

Pero, cosa curiosa, en el país la gente se moviliza, pero en el exterior la imagen del presidente y de su gobierno está muy bien calificada…
Por cuáles, acaso por los profesores que vienen a dictar clases en las universidades del Ecuador con buenos sueldos, con sueldos escandalosos, ellos dicen que está bien y cuando se les pide que opinen sobre lo que sucede en el país, dicen dejemos para otro rato…

Vamos a la posibilidad de una nueva Asamblea Constituyente, ¿es factible y necesaria?
Para mi fue honroso presentar el libro de Enrique (Ayala Mora) y las razones que se detallan en el libro son muchas, pero yo quiero destacar una que creo que para el país es, más allá de las exigencias académicas, una Asamblea Constituyente necesaria.

¿Una nueva Asamblea Constituyente es necesaria?
No tenemos una Asamblea Nacional que legisle y mucho menos que fiscalice. Lo que hace es aprobar los proyectos que le envía el Presidente de la República y eso está bien para los mandaderos, pero no está bien para los representantes del pueblo ecuatoriano que deben obedecer la voluntad de este pueblo y no a la voluntad del mandamás.
¿Y se fiscaliza?
No se fiscaliza y ni siquiera sabemos cómo están manejados los recursos del pueblo ecuatoriano. Sabemos que hay mucho dinero, pero no sabemos cómo se ha invertido eso.

Pero, la gente mira que sí hay obras…
Dice que ha hecho carreteras y se ve algunas de ellas, pero los pueblos lo que reclaman son caminos vecinales y al parecer no se ha invertido en aquello en las parroquias y cantones del país, en donde se necesitan para poder transportar los productos de los campos a los mercados del Ecuador.

El Primer Mandatario ha hecho más que otros presidentes, eso no hay duda…
El presidente Correa ha hecho cosas para merecer el aplauso de unos pocos ecuatorianos, pero no para satisfacer las necesidades del pueblo ecuatoriano.

¿Hay corrupción en el país?
Se habla de que existe corrupción, pero la Asamblea dice que no hay corrupción, es decir los ecuatorianos estamos equivocados y los de la Asamblea Nacional están en lo cierto (sonríe).

¿La Corte Constitucional está cumpliendo su papel?, le pregunto a un constitucionalista…
La Corte Constitucional no atiende a las demandas del pueblo ecuatoriano, pero sí obedece la voluntad del Presidente. Una caterva de obedientes no pueden ser jueces y mucho menos jueces constitucionales. No tenemos una Corte Constitucional que cumpla las funciones, que de acuerdo con el Derecho Comparado y con la misma Constitución, debería cumplir.