Juan Pablo II, un Papa pionero

IBARRA. Juan Pablo II será reconocido como beato el próximo 1 de mayo, seis años y 29 días después de su muerte, tras un proceso que rompió todos los récords y se convirtió en el más rápido en la historia moderna de la Iglesia Católica.

Su muerte. Elegido el 16 de octubre de 1978 como sucesor de Juan Pablo I, el papa polaco falleció el 2 de abril del 2005 tras una larga enfermedad que el mundo entero siguió paso a paso.

El Papa viajero. Su pontificado pasó a la historia por los viajes apostólicos realizados en el mundo entero y por haber renovado a la Iglesia Católica, tras la crisis posconciliar provocada por las reformas iniciadas con el Vaticano II, consideradas demasiado radicales por algunos.
Muy pronto impuso un estilo que contrastaba con los usos de la Curia romana y se acercó a la gente, sin temer el contacto directo con los fieles.

El 13 de mayo de 1981 estuvo al borde la muerte, cuando el turco Ali Agca lo hirió de tres balas en el abdomen y la mano.
A lo largo de su pontificado -uno de los más extensos de la historia de la Iglesia-, se pronunció por la paz y el entendimiento internacional, la defensa de los derechos humanos, la promoción de una gran Europa del Atlántico a los Montes Urales y la solidaridad entre el Norte y el Sur.

Papa de consensos. En sus numerosos discursos y ensayos también propició la reconciliación con los judíos y el diálogo con los musulmanes y con otras confesiones, pidió perdón por los errores y horrores cometidos por los católicos en el curso de los siglos, al tiempo que adoptaba una línea sumamente conservadora en temas relacionados con el control de la natalidad, el aborto y el divorcio.
Para ciertos sectores de la opinión pública, la principal sombra de su obra concierne su firme rechazo a los métodos anticonceptivos y al uso del preservativo en un mundo donde el sida se cobraba millones de víctimas. Esas posturas crearon incomprensión entre los propios feligreses católicos. Actualmente, hay quienes le reprochan su falta de determinación y transparencia para tratar las denuncias de abusos de pedofilia por parte de responsables religiosos.

Durante su pontificado. Viajó un total de un millón 247 mil 613 kilómetros, o 3.24 veces la distancia de la Tierra a la Luna, en viajes papales dentro y fuera de Italia.
Realizó 104 viajes fuera de Italia.
Visitó 129 países y territorios diferentes.
Realizó 146 viajes en Italia.
Realizó 301 visitas a parroquias en Roma.
Pasó 822 días, o más de dos años y tres meses, fuera del Vaticano.
Leyó más de 20 mil discursos.