Jóvenes piden libre acceso a la universidad

Ibarra. La Federación de Estudiantes Secundarios del Ecuador (FESE) se ha organizado para exigir la eliminación de la prueba Ser Bachiller ya que afirman que vulnera su derecho a acceder a la educación y anunciaron futuras acciones.

Preocupación Francisco Andrade, secretario provincial de Imbabura de la FESE y vicepresidente de la federación nacional, comentó que han podido recopilar algunos datos que los tienen sumamente preocupados. Por ejemplo, mencionó que más de 1,2 millones de jóvenes no pudieron ingresar a la universidad y el 30% estudia carreras que no estaban entre sus opciones. “Estas pruebas supuestamente miden las capacidades de los jóvenes y los que son aptos ingresan, pero eso no está bien porque todos tenemos capacidades distintas”, dijo.

Cupos. El dirigente estudiantil dijo que en este año se han postulado 226 mil 603 jóvenes para lograr un cupo pero el número máximo es solamente de aproximadamente 124 mil por lo que cuestiona qué va a suceder con los demás.

Dicen que es excluyente. Scarleth Tamayo, presidenta de la FESE nacional, dijo que el pedido es claro.

“Hemos estado en las instalaciones de la Senescyt exigiendo que se elimine la pruebas Ser Bachiller por ser discriminatorias y excluyentes, que han dejado un millón 200 mil estudiantes fuera de la universidad. Hoy, retamos al Pre-sidente y a sus minstros a rendir la prueba porque nosotros no somos vagos, somos estudiantes”, dijo.

Con esto concordó Jesús Mejía, presidente de la FESE Imbabura, ya que considera que el número de estudiantes que se quedan sin educación es una situación preocupante.

“Si las autoridades no nos hacen caso la siguiente medida será realizar un paro indefinido hasta que nos permitan llegar a un acuerdo”, enfatizó.

Deceso. Ayer trascendió una noticia nacional sobre una joven de 18 años que se habría quitado la vida por no alcanzar el puntaje necesario para ingresar a la universidad pública a estudiar Psicología, como era su sueño.

El cuerpo de la joven fue encontrado sin vida y colgado en la cocina de la casa, en el barrio San Juan de la parroquia San Miguelito de Píllaro, en la provincia de Tungurahua.

Según recogieron los medios nacionales, la joven era la tercera de cuatro hijos. Se graduó en junio del 2018 y sus ilusiones eran continuar sus estudios universitarios e incluso hacía planes sobre su futuro. Pero todo se truncó cuando vio los resultados. Su madre dijo que le había contado que estaba triste por no haber obtenido la puntuación requerida en las dos ocasiones y ella trató de darles ánimo.

En la gráfica, el plantón que realizaron los estudiantes de la capital. En varias provincias se ha replicado esta protesta.
Esta semana también las protestas se evidenciaron en Ibarra, frente al edificio de la Senescyt.