Jorge Martínez: ‘Privatización del sector eléctrico no nos beneficia’

El exalcalde de Ibarra, ingeniero Jorge Martínez Vásquez es el actual secretario general del Sindicato de trabajadores de la Empresa Eléctrica Quito, cuya estructura organizacional la conforman más de 2 400 obreros.

El Gobierno en el mes de octubre emitió los decretos ejecutivos 238 y 239, que entre otros objetivos buscan permitir que el sector privado genere energía incremental en al menos 250 MW hasta el 2050 con autogeneradores. Frente a las críticas que ello generó, el Presidente de la República, Guillermo Lasso, aclaró que “no se trata de privatización del sector eléctrico”.

Diario EL NORTE dialogó en ENtv, canal virtual del matutino regional, con el ingeniero Jorge Martínez, quien considero como inconstitucional la decisión del Primer Mandatario.
A criterio del secretario del sindicato de los trabajadores de la Empresa Eléctrica Quito, “las empresas han sido politizadas y se han convertido en botines políticos de los gobiernos de turno” y añadió que, la privatización del sector eléctrico no es la vía para el desarrollo de esta industria.

Jorge Martínez indicó que la privatización de las empresas, sobre todo en el sector eléctrico es un tema de hace muchos años, “en gobiernos pasados hubo un intento de privatizar la Empresa Eléctrica”, recordó.

Consideró que es muy importante que los servicios públicos básicos tengan un control del Estado”.

Sobre la privatización del sector eléctrico, Martínez Vásquez ratificó que este tipo de acciones no son beneficiosas para el país.

Hace 20 años luchamos con mucha claridad sobre esto, recordó Jorge Martínez y lo que hemos señalado es que “esto no es conveniente para el país y estaremos en una línea de defender el patrimonio nacional” , resaltó.

El decreto presidencial es inoportuno, inconsulto y sobre todo se lo emite sin considerar a otros actores y hay que entender que el tema eléctrico atraviesa el conjunto de la sociedad porque afecta a los industriales, al comercio, a las amas de casa, en fin a todos; es más, si algo probó la emergencia sanitaria es que si no había un sector eléctrico trabajando las 24 horas, la producción y la tarea de los hospitales y clínicas hubiese sido imposible que funcionen.

El fondo de todo esto tiene algunos elementos interesantes, señaló Martínez entre ellos: es un decreto inconstitucional porque la Constitución fija con absoluta precisión la garantía y la soberanía que el Estado tiene sobre este sector, por ello está entre los sectores estratégicos, dijo.

Otro punto es la excesiva capacidad de legislar a través de decretos contraría las normas constitucionales “por lo tanto no había necesidad, porque ya la propia ley eléctrica permitía la inversión privada y de hecho aquí hay centrales de generación y hay muchos emprendimientos privados”.

Cuando el decreto topa sensiblemente toda la industria esto querría decir que el sector privado podría intervenir en todos y cada uno de los componentes y ya no solo en la generación electrica, señaló el ingeniero Jorge Martínez.