Jeniffer, una joven que ‘da brillo’ a la vida de sus hijos

Ibarra. Con sus manos manchadas de betún, Jeniffer Balcazar empieza a cepillar, poner tinta y sacar brillo con su franela hasta dejar los zapatos de sus clientes lo más limpios posible. Ella trabaja como lustrabotas en el parque Pedro Moncayo y se esfuerza diariamente.

Dijo que su mayor tesoro son sus tres hijos.

Historia. Jeniffer tiene 27 años, cuenta que su juventud fue un poco complicada pero siempre trato de salir adelante. Dijo que su madre tuvo que salir del país por cuestiones de trabajo cuando Jeniffer tenía apenas seis años y su con su padre no ha tenido una buena relación.

La joven no culminó su etapa colegial ya que a sus 15 años tuvo a su primera hija, esto no fue el único motivo para dejar de estudiar, también influyó mucho la parte económica. Ella siempre soñó con ser auxiliar de enfermería ya que le gusta mucho ayudar a las personas.

“Le sabía cuidar a mi abuelito y eso me llenaba de mucha felicidad, no he podido ingresar a estudiar porque no cuento con los recursos económicos”, dijo Jeniffer.

Ella es una persona muy carismática que a pesar de muchas dificultades que se le ha presentado siempre lleva una sonrisa en su rostro.

Por su necesidad económica tuvo que buscar un trabajo, laboró por dos meses de lustrabotas en el sector del mercado Amazonas, pero aseguró que era un trabajo compartido ya que la ganancia del día tenía que dividir con la dueña del puesto.

“En ese lugar si podía llegar a ganar USD 15 dólares, pero a la final solo podía tener USD 7 aunque no me alcanzaba para cubrir todos mis gastos, siempre trataba de dar lo mejor de mí y avanzar”.

En la actualidad tiene un puesto para seguir ejerciendo su trabajo en el parque Pedro Moncayo, apenas está una semana laborando en ese lugar. Su mejor compañía para acudir al sitio en donde trabaja es un pequeño hijo de dos meses de edad.

Aunque recibe apoyo de sus familiares en especial de su suegra, con lo que gana no le alcanza para poder sustentar los gastos como el arriendo de su casa y cuidados de sus hijos, en especial del más pequeño que requiere de pañales, leche en tarro, paños húmedos , entre otros. Jeniffer aseguró que hasta ahorita el monto más alto que ha podido ganar es de USD 1.

Sus otros dos hijos quedan al cuidado de sus familiares.

Jeniffer considera que tal vez el trabajo ha bajado porque estudiantes están de vacaciones, pero no pierde la fe de que pueda mejorar. El horario de trabajo es desde las 8:00 de la mañana hasta las 14:00.

Ella vive con su suegra y con sus tres hijos, solicita a las personas de gran corazón que puedan colaborarla con pañales y leche para su bebé ya que no gana lo necesario para poder sustentar estos gastos. Para cualquier ayuda, la pueden encontrar en el parque Pe-dro Moncayo.

El mensaje que deja la joven es que no se rindan que sigan adelante, y que a pesar de las pruebas que les ponga la vida no decaigan.

“Luchen por sus hijos, nada es imposible, todo lo malo en algún momento llega a su fin”.