Jefatura montada de la Policía cuenta con 18 caballos

Son 18 caballos que están a cargo de la jefatura de la Policía Montada de la Zona 1, entidad que se cambió a otro espacio desde hace un mes en el mismo sector de Yahuarcocha.

Aquí, según el mayor Mesías Moreta, los desechos generados por estos animales reciben un proceso adecuado con el objetivo de no contaminar la zona, donde está la laguna de Yahuarcocha.

Anteriormente la jefatura funcionaba en un predio alquilado, pero por las necesidades del servicio buscaron una alternativa para seguir funcionando en Imbabura y cubrir las provincias que conforman la zona 1.

Actualmente la jefatura se encuentra en el área hípica del predio La Huerta. El trabajo específico de este grupo de policías es cumplir con el patrullaje montado en sectores de mayor afluencia de personas, lugares críticos de acuerdo a la incidencia delictiva y se encargan del mantenimiento del orden público.

A nivel nacional, de acuerdo al mayor, realizan el trabajo social para estar en contacto con los grupos vulnerables y esto se resume en el servicio gratuito de la hipoterapia, destinado a niños y jóvenes con discapacidad.

“Tenemos el objetivo claro que es el mejoramiento de la calidad de vida de niños, jóvenes y de sus familias”, dijo el mayor.

En Yahuarcocha existen más de 70 caballos entre los diferentes clubes y personas particulares. Sin embargo, el mayor aseguró que tienen buenas prácticas en el manejo y mantenimiento de caballos y sobre todo de los desechos.

Explicó que en Quito ya se está realizando un proyecto para un generador de energía a través de los desechos de los caballos. En Ibarra, señaló que implementarán en un futuro la lombricultura.

Las caballerizas que tienen aproximadamente unos 30 años no están conectadas a ninguna red de alcantarillado, así lo detalló el mayor, quien aclaró también que “los desechos de los caballos no van a esas redes”.

Además, contó que usan la viruta seca del eucalipto, que es la más apropiada para que los animales descansen, así mismo reabsorben la orina de los caballos, mientras que estos desechos pasan por un proceso de descomposición para generar el abono orgánico.