Gloria Jaramillo: “Para mí, Karla es la mejor y de ese podio nadie la baja”

Los padres de Karla Jaramillo, la marchista ibarreña que compite este viernes a las 02:30 (hora de Ecuador), no pueden con tanto orgullo. A pesar de que nunca han dado una entrevista, Juan y Teresa guardan en su hogar todos los recuerdos de la niñez de la campeona y los mayores logros que le llevaron a ganarse un puesto en la competencia de 20 kilómetros, en los Juegos Olímpicos de Tokio. Además, durante la preparación de su hija de 24 años, cuidan celosamente a Omaet, el hijo de Karla, que se ha ganado su cariño y aplaude a su madre a miles de kilómetros de distancia

Gloria Jaramillo, de 27 años de edad, es la mayor de los hermanos de Karla, ella es enfermera y además la mejor amiga de la marchista que pone a soñar a los imbabureños con una medalla olímpica.

Para Gloria su hermana es la mejor y asegura que merece estar donde está, porque luchó, sufrió, se sacrificó cada día y cada hora para estar cumpliendo su sueño. “En mi mente y corazón, ella ya es la mejor y de ese podio nadie le baja”, asegura la mayor de los Jaramillo.

“Nosotros como familia nos sentimos muy orgullosos de que mi hermana haya llegado tan lejos y de que se cumpla su sueño, porque desde pequeña siempre anhelo llegar a las Olimpiadas, desde que empezó a marchar ella tenía ese objetivo y, tras 20 años de sacrificio, se están viendo plasmados sus sueños”, relató Gloria.

La mujer aseguró que sienten una emoción increíble de ver hasta donde Karla ha llegado, y están confiados de que hará un buen papel. “Estamos seguros de que nos va a representar de la mejor manera, porque es muy fuerte y perseverante, pese a todas las dificultades que ha tenido durante la vida. Ella siempre regresa al deporte con el doble de fuerzas, si es que tuvo alguna caída”, relata su hermana.

Gloria asegura que nacieron y crecieron en una zona rural, en el barrio San Francisco de El Tejar, rodeados siempre del campo, bosque y animales.

“Mi papi Juan es ingeniero en Física Matemática y ahora es taxista, hace aproximadamente seis años. Él antes trabajaba para la ACNUR. Mi mami es ama de casa, siempre se dedicó a nosotros sus hijos, somos tres mujeres y un varón. Vivimos en un ambiente de campo, no es fácil para un atleta llegar a ese punto, yo recuerdo que mi ñaña siempre soñó con este momento y mis papis se sienten felices de que ella pueda estar en Tokio, ya que para Karla no hay límites. A veces no había dinero y ella se ‘sacaba la madre’ entrenando en casa, pese de que al inicio mi papi no nos permitía entrenar, nos ponía restricciones y límites, ya que no le tenía mucha fe al deporte, él nos cuidaba mucho. En cambio mi mami siempre nos inculcó el deporte en la casa, ella siempre nos pide que hagamos ejercicio, que no nos deprimamos, que le metamos ñeque y el deporte fue para nosotros como una terapia, nos curaba de todo”, dijo.

La hermana mayor de la marchista dice que iban juntas a entrenar, porque ella también hacía marcha, pero después decidió retirarse porque empezó a estudiar y tenía que cuidar a su hermanito, mientras su mamá trabajaba.

“Somos las mejores amigas, mi mami siempre nos dijo que la amistad entre hermanos debe ser excepcional y nunca debía faltarnos ninguna a la otra. Siempre, pese a las discusiones, volvíamos a estar bien y ella es mi mejor amiga y sé que soy su gran apoyo. Mi ñaña es muy generosa, un poco celosa, es una chica muy buena, a pesar de tener un carácter fuerte e imponente”, finalizó Gloria.