Italia sigue bajo presión y se ve obligada a subir el interés por su deuda

roma-cafeRoma, 13 jun (EFE).- La presión de los mercados sobre Italia continúa y aunque hoy se logró colocar en una subasta el total de los 6.500 millones de euros en bonos a un año, el tipo de interés aumentó a un 3,972 %, en comparación con el 2,34 % de la última emisión de deuda en mayo.

En total, el Tesoro colocó el máximo que había ofrecido y recibió una oferta de 11.261 millones de euros, y el ratio de cobertura fue de 1,73 veces, algo menor del 1,79 de la subasta del mes pasado.

La subasta fue considerada buena por los analistas desde el punto de vista de la demanda, pero calificaron el resultado de “muy negativo” en lo que se refiere al aumento de los tipos de interés, pues se rozó la barrera psicológica del 4 % para este tipo de deuda.

Esto es una prueba, aseguran los expertos, de que está aumentando la tensión sobre Italia, después de que en los mercados no hayan convencido ni la ayuda europea a la banca en España ni las próximas elecciones en Grecia.

“El resultado de la subasta confirma que existe tensión y que el efecto contagio está influyendo sobre algunos segmentos de la curva de los rendimientos, que hace algunas semanas estaban más tranquilos”, explicó el analista Sergio Capaldi, del banco Intesa Sanpaolo, al diario “Il Sole24ore”.

Los expertos explican cómo en las últimas dos emisiones se han anulado todos los buenos resultados producidos tras la llegada al Gobierno del tecnócrata Mario Monti, pues hoy el rendimiento de los bonos a un año se situó en el máximo desde la pasada subasta de diciembre.

Tras la subasta, la prima de riesgo italiana, que se mide con el diferencial entre los bonos decenales nacionales y los alemanes del mismo plazo, se mantuvo sin variaciones y rondaba los 475 puntos básicos en la apertura.

Tampoco influyeron en la subasta las palabras del presidente del Gobierno italiano, Mario Monti, quien aseguró que Italia “está tranquila” y que el aumento de la prima de riesgo en los últimos días se “debe a las turbulencias en la eurozona por la situación en Grecia”.

En una comparecencia ante la Cámara de los Diputados, Monti explicó que “la deuda privada italiana es más baja que en los otros países, y existe un ahorro privado mayor”, que los bancos “son estables y no sufren de la especulación inmobiliaria”.

Además, “tenemos un desempleo bajo, por esto estamos tranquilos”, indicó.

Para Monti, lo que preocupa a los mercados financieros y a las agencias de calificación es la “falta de crecimiento”, y por ello aseguró que con nuevas medidas “se tendrá una prima de riesgo inferior, descenderán los tipos de interés, se facilitará la inversión para las empresas y esto protegerá a Italia de un posible contagio”.

Y por ello indicó a Europa la necesidad de medidas como los “eurobonos” o los llamados “Fondos de Amortización de Deuda” (ERF), “que, aunque no es necesario que se aprueben a finales de año, al menos habría que ponerse en marcha para su realización y no excluirlos”.

Italia afrontará mañana una nueva prueba, ya que salen a subasta de 3.000 millones de euros en bonos a tres años, de los que se espera también un aumento del tipo de interés, aunque no tan pronunciado como el de hoy, señalan los analistas.