Islas Galápagos, un santuario natural digno de admiración

SANTA CRUZ.- Con mucha sabiduría, allá por el años 1952, el escritor e investigador Bolívar H. Naveda, en su libro “Galápagos a la vista”, hizo referencia a las famosas y paradisíacas islas que estamos “obligados” a conocerlas.

“Descubrir, explorar y estudiar son aparentemente expresiones de una misma idea, aunque en la realidad respondan a trabajos y objetos distintos”, decía el autor de esa obra y hacía hincapié en las Islas encantadas, en las que confluyen historia, variada y única fauna, abundante flora, anécdotas y riqueza natural inconmensurable.

Punto aparte y en medio de la pandemia, está su gente, dispuesta a recuperar el espacio turístico que se resiste a desparecer. Hay conciencia en la población para hacer lo posible para mantener vigente esa importancia de Galápagos ante los ojos del mundo.

Mirar y admirarse
El viaje de descubrimiento por las islas más hermosas de Galápagos, comienza en la Isla Santa Cruz, uno de los pocos espacios poblados del archipiélago.

En este destino se puede observar a las majestuosas tortugas gigantes de Galápagos en su hábitat natural. Después, la aventura es hacia la bellísima costa del Islote Edén.

Desde este punto se parte hacia la encantadora bahía de Sombrero Chino, que guarda mucha riqueza natural en un sendero de 400 metros de largo.

Uno de los sitios más icónicos de Galápagos es la Isla Bartolomé en donde existe una escalera de madera que conduce a un mirador panorámico y su preciosa playa que ofrece excelentes oportunidades para practicar buceo de superficie. Cerca está la Bahía Sullivan (Isla Santiago) que se muestra apacible y es una página abierta que permite al visitante una increíble introducción a los orígenes volcánicos de las islas.

En el extremo norte del archipiélago está la enigmática caldera hundida de la Isla Genovesa. Esta isla es el hogar de miles de juguetonas aves marinas que se las aprecia de cerca.

En el yate “La Pinta” se vive una experiencia interesante, agradable y satisfactoria. Los viajeros nacionales y extranjeros consideran que hay un servicio impecable, deliciosa gastronomía y un diseño elegante del yate que complementan la experiencia.

Jennifer Jurado es la encargada del área de hotelería del yate “La Pinta”. La profesional ecuatoriana dijo a EL NORTE que “…nuestro equipo mantiene un espíritu de aventura garantizando la seguridad en todo momento. Las cabinas del yate figuran entre las más grandes y cómodas en barcos de Galápagos”.

Sus amplias ventanas panorámicas y áreas sociales, dijo Jurado, ofrecen un permanente contacto visual con las islas, mientras que sus cubiertas exteriores son maravillosas para la observación y relajación.

“La Pinta” es el yate ideal para viajes en familia, gracias a sus cabinas interconectadas, señaló Jennifer Jurado.