ISD: el impuesto que debe irse

El Impuesto a la Salida de Divisas (ISD) fue ideado por el régimen anterior con la intención de desestimular a las personas y empresas que querían sacar sus recursos del país. Fue creado en el año 2008 durante el gobierno de Correa con una tasa del 0.5% y su justificación era aquella de proteger la dolarización.

En realidad la desconfianza en aquel gobierno iba acentuándose y las divisas salían de Ecuador con mayor velocidad que aquella con que ingresaban. El recelo fue tan grande que esa tasa no detuvo la salida de capitales y para 2011 subió al 5%. De esa manera el ISD ya no fue un impuesto que serviría únicamente para escudar a la dolarización, sino un instrumento fiscalista. En el año 2018 su recaudación alcanzó la cifra de 1.206 millones, valor muy importante para las finanzas públicas.

El actual Ministro de la Producción ha anunciado que propondrá la reducción de este tributo, a razón de 25% anual, en el plazo de cuatro años. Es decir 1.25 puntos por año.

Excelente iniciativa la del ministro Campana porque en la práctica el ISD desalienta grandemente el ingreso de capitales. Cualquier inversión extranjera que se interese en llegar a Ecuador sabe que de antemano, al salir, perderá un 5%.

La mejor manera de mantener un influjo constante y creciente de dólares hacia Ecuador se conseguirá con un clima amigable para la inversión privada donde prime la seguridad jurídica.