¿Te gusta el chocolate?, ya no te sientas culpable

Ibarra. Tras varios años de estudios e investigaciones, se ha descubierto que el consumo de pequeñas dosis diarias de chocolate amargo puede traer excelentes beneficios para la salud. Con esto ya no hay pretexto para dejarlo de comer ni sentirte culpable cuando lo hagas.

Vitaminas y minerales. El chocolate amargo está repleto de vitaminas y minerales esenciales para el buen funcionamiento de nuestro organismo, incluyendo magnesio, hierro, potasio y cobre.

La nutricionista Andrea Valenzuela, dice que el magnesio ayuda a prevenir la hipertensión, la diabetes tipo II, y otras enfermedades cardíacas, mientras que el hierro protege a nuestro cuerpo contra la anemia.

Por otro lado, tanto el potasio como el cobre ayudan a prevenir infartos y accidentes cerebrovasculares. Como si esto fuera poco, el chocolate amargo, compuesto por un 70% de cacao, contiene importantes cantidades de fibra, magnesio, fósforo, zinc y selenio, todos estos imprescindibles en la dieta de una persona saludable.

Reduce la hipertensión. El chocolate es conocido por proteger la salud del corazón, mejorando la circulación sanguínea y controlando la presión arterial.

“Este producto contiene compuestos químicos llamados flavonoides que ayudan a estimular el revestimiento de las arterias para producir óxido de nitrógeno, un tipo de gas que envía señales a los vasos sanguíneos para que se relajen, mejorando así la circulación sanguínea y reduciendo la presión arterial”, dice la experta y añade que esto ayuda a reducir las probabilidades de desarrollar coágulos sanguíneos y previene el endurecimiento de las arterias.

Resistencia a la insulina. Al tener un bajo Índice Glucémico (IG) y no producir fuertes cambios en los niveles de azúcar, las dosis moderadas de chocolate amargo son una excelente opción para pacientes diabéticos. Por otro lado, los flavonoides presentes en el chocolate ayudan a mantener el buen funcionamiento de las células y permiten que el cuerpo utilice insulina de forma correcta, reduciendo la resistencia.

Mejora la salud de la piel. El chocolate amargo es extremadamente beneficioso para la salud de la piel, ya que los flavonoides presentes en este producto ayudan a aumentar la densidad de la piel, promover la hidratación, y mejorar la circulación sanguínea hacia los vasos en los tejidos cutáneos. Además, los flavonoides brindan protección contra el daño causado por los rayos UV.

Protege la dentadura. El chocolate amargo contiene teobromina, un compuesto que ayuda a eliminar la bacteria y la suciedad del esmalte dental. Si mantienes una buena higiene dental, pequeñas dosis regulares de chocolate amargo pueden ayudar a reducir el riesgo de caries y otros problemas dentales.

Combate el cáncer. Gra-cias a su alto contenido de antioxidantes, el chocolate amargo ayuda a mantenernos jóvenes tanto por dentro como por fuera, combatiendo toxinas y protegiendo al cuerpo contra los daños de los radicales libres. Estos compuestos no solo tienen la capacidad de retrasar el proceso de envejecimiento, sino que también ayudan a eliminar ciertos tipos de células cancerígenas.

Tanto los flavonoides, co-mo los polifenoles y las proantocianidinas son antioxidantes presentes en el chocolate amargo, que ayudan a retrasar el crecimiento de células cancerígenas. El chocolate amargo posee otro compuesto natural llamado pentamer, que ayuda a inhibir las proteínas que estimulan la reproducción de células cancerígenas.

Mejora el humor. Todos sabemos que el chocolate es uno de esos alimentos que comemos para sentirnos mejor. Esto se debe a que el chocolate tiene la capacidad de estimular la producción de endorfina y serotonina, las hormonas del placer y la felicidad. Este producto también está cargado de Feniletilamina, el mismo químico que es producido por el cerebro cuando estamos enamorados. Además, ayuda a reducir los efectos del estrés sobre el cuerpo y la mente. Las personas que consumen pequeñas dosis de forma regular presentan menores niveles de hormonas de estrés.