¿Solo existe una clase de amor?

enamoradosIBARRA. Es un domingo en la mañana. Decido recorrer el parque Ciudad Blanca, con un solo objetivo, averiguar si es que el sentimiento llamado amor es uno solo o existen diferentes tipos. Claro, allí no voy a encontrar a expertos que me den una definición exacta de este sentimiento, pero salgo seguro de que voy a encontrar alguna manifestación relacionada con el amor. Ya luego compararía los actos con cada una de las definiciones de los especialistas.

Al empezar mi recorrido por el Parque Ciudad Blanca, observo como un niño corre detrás de su mascota. Es un perro blanco, su raza se asemeja a un Poodle, bueno eso creo. Observo como el niño atrapa a su perro y este juguetea con el pequeño. El animal no le hace daño, por su instinto trata de morder la mano del niño, pero no lo hace. El pequeño abraza a su mascota y hasta quiere darle un beso. Me pregunto entonces. ¿Qué clase de amor es este?. Lo que observé en ese momento lo registro inmediatamente en mi libreta, desde luego para posteriormente ver si es que este “afecto” entre niño y mascota tiene una definición científica.

EL RECORRIDO SIGUE
Observo muchachos en bicicleta, adultos mayores que descansan, policías municipales que recorren el parque tratando de identificar algún percance, en fin, hasta este momento no hay nada más novedoso que el niño y su mascota, claro que tenga relación con el amor. Decido entonces buscar otro escenario, tomo un taxi y pido al conductor me lleve al parque La Merced. En este lugar como cada domingo los feligreses católicos llenan la Basílica y este día no fue la excepción.
Entre la multitud una señora, de aproximadamente 60 años de edad, camina presurosa, pienso que quiere ser parte de la eucaristía. “Está por empezar la misa de las 10:00”, dice un pequeño monaguillo ubicado en la puerta del templo repartiendo “las hojas del domingo”.
Decido ingresar al interior de la Basílica, pero no le pierdo de vista a la señora de la tercera edad. El templo está lleno. A la señora por su edad le ceden inmediatamente un espacio en donde ella podría tomar asiento. Pero en ese momento observo que la señora no se sienta en el espacio asignado, sino que se coloca de rodillas sobre el piso y así permanece por aproximadamente 10 minutos. Ella solamente inclina la cabeza y continúa de rodillas, al parecer orando, creo eso por un leve movimiento de sus labios. Su concentración es absoluta, cada cierto tiempo exclama y hace un pedido al altar, cierra los ojos y sigue en oración. Aquí es donde tengo otra manifestación de amor, bueno eso pienso, pero… ¿cómo se llamará?. Espero más adelante despejar esta interrogante con algún profesional o de pronto consultando en internet.
El observar a la señora me inspiró quedarme a escuchar toda la eucaristía. Una vez finalizada la misma, abandono el templo con destino a otro lugar.
Camino por la calle Bolívar. Mi próximo destino era el parque ubicado junto a la Basílica La Dolorosa. Al llegar al lugar tomo asiento en una de las bancas de este espacio. Pero… ¿Por qué me detengo allí? Simple, en el lugar observo no solo una, sino dos parejas, supongo de enamorados. Son jovencitos. Los abrazos y las caricias en una de las parejas son más intensos. Es el momento de pasar desapercibido, ya que de lo contrario arruinaría el momento. Se toman de las manos y creo ya les incomodó mi presencia, como no debía ser de otra manera y se retiran del lugar. Mientras caminan vuelven los abrazos, pero ahora están acompañados de besos. Es justo en ese momento en que identifico otro tipo de amor, muy diferente a los sentimientos anteriores.

FINALMENTE
Hasta aquí puedo decir que he identificado a tres tipos de amor, pero estoy seguro que habrán muchos más. Es por ello que inmediatamente procedo a buscar a los especialistas para conocer qué denominación tiene cada uno de los sentimientos que acabé de describir.

Cuatro tipos de amor que están muy  bien identificados

Eduardo Sánchez, consejero matrimonial dice que según la cultura griega se han identificado cuatro “categorías” de amor. Estas son: Eros, Storge, Philia y Agape.

EROS
Éste solo representaba la parte carnal del asunto; el deseo y la atracción sexual. Representa el amor que se manifiesta al principio de una relación, en donde la pasión y la curiosidad juegan un papel importante.
Este tipo de amor es fugaz. Esta definición queda exacta para definir el amor que existía en las parejas de enamorados del Parque ubicado junto a la basílica La Dolorosa.

STORGE
Conocido también como amor fraternal. La palabra lealtad rige este tipo de afecto, lo desarrollamos hacia nuestra familia, compañeros y amigos. El afecto o amor storgé se da lentamente. Incluso podemos sentirlo hacia alguna mascota o cualquier cosa que despierte el deseo de cuidarnos mutuamente. Aquí ya había identificado el amor del niño hacia su mascota y viceversa.

PHILIA
Su palabra es ‘hermandad’. La intención de este tipo de amor es promover el bien común y la cooperación con otros seres humanos durante la convivencia.

ÁGAPE
Refiere a un amor incondicional y reflexivo. Está por medio la divinidad y la devoción. Es hacía la señora en el templo.

El amor de padres a hijos.  Este es un amor incondicional

Desde que nacemos experimentamos el primer amor posible, el amor materno. Al infante lo rodea, lo protege es su todo la madre. Al crecer el padre o la figura paterna empieza a ganar importancia, se impone el orden, la disciplina el amor no incondicional sino otorgado por mérito y esfuerzo.
Quizás cayendo en arquetipos, se diferencia el amor materno y paterno y estipula la importancia que ambos tienen en el futuro adulto. Por un lado el ansia de ser amado sin condiciones y por otro lado el mérito y el esfuerzo, el ser amado por las cualidades que hacen mejor a una persona.
El primero es incondicional, se recibe sin motivo alguno, el segundo se controla y se puede ganar si se actúa como se espera de uno. Ambos son necesarios para el desenvolvimiento de la persona y causa de problemas cuando alguno de los dos falla o no realiza lo que se espera.

TAMBIÉN
Existen tantas formas de dar y recibir amor, que vale la pena conocerlas. De acuerdo con el psiquiatra Álvaro Argueta, existen siete tipos de amor: el erótico o conyugal, el filial o entre amigos, el fraternal o entre hermanos, el materno o paterno, el amor a sí mismo o narcisismo y el amor ágape o perfecto que es que Dios tiene hacia nosotros. El experimentado médico explica estos diferentes sentimientos en su libro “El matrimonio sano, secretos para ser feliz y lograrlo”.

“El arte de amar”, una reflexión sobre la condición humana

En “El arte de Amar”, su libro más conocido y todo un clásico del Siglo XX, Erich Fromm expone su teoría del “amor maduro”, no como un manual donde se den recetas para amar y ser amado, sino exponiendo que el amor no es un sentimiento fácil sino un arte que requiere conocimiento y esfuerzo para ser dominado.
El arte de amar es una reflexión sobre la condición humana en una de sus facetas principales, el amor y todo lo que se necesita para poder sentirlo de forma madura, acompañado de fuertes críticas al occidente actual por la banalización que de este hace.

AMOR A UNO MISMO
A veces mal entendido, una buena autoestima es fundamental para relacionarse con otros. ¿Cómo se puede amar si ni siquiera se ama a sí mismo?. De ello se deduce que mi propia persona debe ser un objeto de mi amor al igual que lo es otra persona. La afirmación de la vida, felicidad, crecimiento y libertad propios, está arraigada en la propia capacidad de amar, esto es, en el cuidado, el respeto, la responsabilidad y el conocimiento. Si un individuo es capaz de amar productivamente, también se ama a sí mismo; si sólo ama a los demás, no puede amar en absoluto.

AMOR PLATÓNICO
Muchas veces el amor es inalcanzable, algo así como ideal. Es un amor que nunca se podrá materializar y que vive en tu imaginación o en tu mente. Un amor platónico es muy íntimo, no envejece y te da la posibilidad de tener un amor ideal sin que sea de verdad.