¿Recesión a la vista?

Hace algo más de once años cayó el banco de inversiones Lehman Brothers, un ícono financiero en Estados Unidos, dejando atrás 158 años de historia y 26 000 empleados. Ese fue el inicio de la explosión de la burbuja inmobiliaria basada en miles de créditos “sub prime” (créditos de mala calidad) otorgados irresponsablemente por muchos operadores financieros.

Este hecho originó una recesión de gran magnitud que solo pudo superarse con la intervención del Sistema de la Reserva Federal (FED) que inyectó miles de millones de dólares a la economía en una suerte de “salvataje bancario”.

No hace falta decir que tal recesión contagió a otras economías. El grado de interconexión de Estados Unidos con otros países, sobre todo con los desarrollados, es muy alto.

Analistas ven con preocupación nubarrones en el horizonte actual. Un primer aviso de esta incertidumbre la dio la FED al anunciar que ya no subiría las tasas de interés sino que más bien las revisaría a la baja. Esto en buen romance significa que descartan que la economía esté en fase de calentamiento y que, por tanto, se requiere abaratar el crédito a fin de dinamizar el ambiente empresarial.

Esta situación es una contravía con el optimismo de hace tan solo un mes donde la FED elevó las tasas (0.25%) advirtiendo que la salud de la economía y el buen desempeño del empleo podrían hacer brotar inflación.