¿Realidades diferentes?

El común de los ciudadanos tienen una visión totalmente diferente al común de los funcionarios del gobierno, respecto de la inseguridad y la creciente delincuencia.

El ministro del Interior, en su reciente visita a Guayaquil ratificó lo que el Primer Mandatario ya lo anunció en su cadena sabatina: “la delincuencia ha disminuido, pero en cambio el grado de violencia en los actos delincuenciales eso es lo que aumentó”. Las cifras que son entregadas por la Policía, según dijo el Presidente de la República, señalan que “la delincuencia no aumentó…”, dando a entender que eso es sinónimo de disminución, lo cual es un juego de palabras, antes que un hecho concreto. A nivel nacional las estadisticas nos cuentan otras cosas, los medios prácticamente han pasado a ser informantes de la vida política y económica a informantes de un alto porcentaje de sus noticiarios de crónica roja, actos delincuenciales, hechos judiciales y sucesos que vulneran la paz ciudadana. Mientras la población ecuatoriana siente temor hasta en su propia casa, las bandas criminales siguen actuando impunemente, pese al esfuerzo policial y de las autoridades. El cometimiento de los actos delincuenciales tienen una fuerte carga de violencia, las muertes que se registran en las calles y la forma despiadada con que encuentran los cadáveres, se quiera o no, aumenta el miedo en la poblñación ecuatoriana.