¿Qué se juega el domingo 23?

ruben-darioVotar porque hacerlo es un compromiso moral, como decía Sócrates.
Votar porque, según Platón, el deber del ciudadano es la participación en los asuntos de la “polis”.

Votar contra quienes contaminaron la historia y se alinearon con Vintimilla y García Moreno, incitaron al asesinato del general Alfaro, boicotearon la revolución popular del 44, utilizaron cinco veces a José María Velasco Ibarra, ascendiéndolo al poder hasta que ejecutara sus designios y derrocándolo cuando ya no les era útil.
Votar contra quienes fueron cómplices de las dictaduras militares de los años 60 y 70, estimularon “la mano dura” del nefasto presidente León Febres Cordero y aplaudieron la llegada al poder de otro nefasto régimen: el de Mahuad.
Votar contra quienes fueron parte de esos dos gobiernos que fueron una pesadilla para millones de ciudadanos.
Votar para no volver al país donde triunfaban los intereses particulares a nombre de una “libertad de prensa” y “libertad de expresión” que la ejercieron a su antojo.
Votar por la rendición de cuentahonestidad de los líderes.
Votar con la certeza de que quienes nos gobiernan pueden equivocarse, pero desde su ética deben asumir un riguroso proceso autocrítico que los obligue a cambiar lo que estén haciendo mal.
Votar contra las máscaras reinventadas y los nombres reciclados.
Votar por un país que no retroceda a sus peores años.
Como decía Eduardo Galeano, votar contra quienes “se morirán de nostalgia, pero no volverán”.

Rubén Darío Buitrón
rubendariobuitron94@gmail.com