¿Qué harías si fueras Cupido?

pag2Pensar en el flechazo de Cupido es sinónimo de  amor es imaginar un sentimiento enorme capaz de soportarlo todo y superar hasta las más complicadas de las arbitrariedades, pero pensar en ser Cupido literalmente cambia la perspectiva de la gente.   


Entre experiencias agradables, desagradables, dolor, alegrías y más, la concepción del amor como tal varía de persona a persona.
Al realizar un sondeo para conocer qué harían si tuvieran la oportunidad de ser Cupido las expectativas fueron desde lograr enamorar a todo el mundo hasta no hacerlo para evitar el sufrimiento.
“Si yo fuese Cupido, haría que todos esos jóvenes que no creen en el amor que lo hagan porque en realidad el amor es el sentimiento que mueve a las personas en el entorno familiar y a la sociedad, alguien sin amor no tiene rumbo, dijo José Revelo, docente universitario.
No obstante, los conceptos pueden ser distintos dependiendo de las vivencias de cada ser humano. Lenin Paucar, experto en sistemas, mencionó.
“No creo en el amor, pero si tuviese la oportunidad de ser cupido la verdad evitaría meterme y hacer que la gente se enamore para que no sufra, lo que haría es fomentar amistad pero no amor eso confunde a la gente y la vuelve vulnerable”.  

 

REACCIONES
El amor a la familia también es un punto importante.
Magaly Quishpe dijo que de tener la oportunidad de ser el “angelito de las flechas” promovería el amor por los allegados en primer lugar, para que una vez que se haya fomentado este sentimiento como parte de los valores, pueda ser entregado a una persona particular como pareja.
 Para Karina Chamarro, unir a las personas que se quieren sería uno de sus principales propósitos.
“Yo crearía un escenario para que las parejas se conozcan, se unan y tomen contacto unas con otras porque hoy en día lo hacen por chat y eso no es suficiente, pienso que las personas deben llegar a conocerse, mirarse y expresar sus sentimientos personalmente”.
Discrepando estuvo Betsy Solórzano, quien dijo que preferiría no ejercer el papel de Cupido y dejar que sean las personas por su voluntad quienes tomen la decisión de estar o no juntas y formar una relación.
“Yo dejaría en manos de las personas el conocerse y unirse, considero que nada debe ser forzado, porque así no funciona”.    
Pero, quién dijo que el amor solo existe para parejas conformadas entre hombres y mujeres.
Estefanía Morales asegura que si tuviese el poder de enamorar a la gente, optaría por flechar a todos.
“Haría que todos vivieran de las distintas manifestaciones del amor. Empezaría por hacer renacer ese amor al prójimo para que podamos aceptarlo tal y como es sin juzgarlo, por su inclinación o gusto.
Me permitiría flechar corazones del mismo sexo para que de esa forma todos entendamos que este sentimiento es tan grande y tan capaz de demostrar que cuando dos personas lo sienten nada ni nadie puede contra ellos”.  

Tras los diferentes conceptos y reacciones entendemos además que el 14 de febrero se consagra como el día del santo San Valentín, quien es el encargado de proteger a los enamorados, según la Iglesia Católica.

LOS REGALOS
Una encuesta realizada por una página web dedicada a la venta de artículos por internet, reveló que el 80% de los ecuatorianos ha recibido al menos un obsequio durante estas fechas.
El sondeo arrojó otros datos que podrían ser útiles para aquellas parejas que no saben todavía qué regalar, o para quienes ya tienen pensado un obsequio pero tienen dudas si este será del agrado de su media naranja.
Con un 41,7%, una invitación a cenar encabeza la lista del mejor presente, muy por arriba de otras opciones como objetos electrónicos 13,9%, ropa 12,2%, flores y bombones 10,2%.
Un dato curioso de la encuesta muestra que los peluches, tan comunes en estas fechas, no cuentan con la popularidad que aparentan.
Este obsequio lidera los primeros puestos en la lista de los presentes menos queridos por las parejas para celebrar San Valentín, seguidos por las tarjetas o la ropa que no se corresponde con los gustos del regalado.
A pesar de haber recibido regalos no deseados, ya sea de parejas actuales o anteriores, casi de la mitad de los internautas 48,4% contestó que los había guardado.
A su vez, el 9,6% confesó haberlos tirado a la basura y apenas el 3% admitió haber vendido el regalo por Internet, mientras que el 26% lo volvió a obsequiar.

CUIDADO
Los ositos y tarjetas encabezan la lista de los regalos no deseados según la encuesta.
Más del 41% de los encuestados espera recibir una invitación a cenar, siendo esta la alternativa la de mayor preferencia.
Solo el 3% de los encuestados aseguró haber vendido los regalos que le fueron entregados por sus exparejas.

EL AMOR ON LINE
Entre el debate de quienes aún creen en este sentimiento y aquellos que no si hay algo cierto, es que debes cumplir ciertos parámetros para poder llevar una relación estable y sobre todo tranquila.
No mientas. Sé natural, no finjas ser una persona diferente. En el momento en el que se perciba que estás representando un papel, serás descartada. No exageres tus cualidades.
Utiliza una foto de perfil atractiva. La foto es lo primero que se ve en Internet, ya sea una red social o una página para conocer personas. No escojas una foto demasiado sexy, a no ser que busques relaciones esporádicas y de cama.
Procura crear un perfil interesante y diferente a los demás. Estudia a la competencia para ser original. Cuenta alguna anécdota divertida o incluye alguna cita que te permita destacar. Sé claro, espontáneo y directo.
No utilices frases típicas en el perfil. Una vez que has establecido un contacto con una persona, no te precipites. Insiste, pero no seas pesado. Algunas personas necesitan más tiempo para avanzar cuando conocen a personas nuevas.
Ten cuidado con lo que escribes. En Internet no existe el lenguaje corporal, así que procura escribir con cuidado.
Cuando estés manteniendo una conversación por chat, no seas ansioso. No respondas inmediatamente. Procura crear un poco de expectación ante tus respuestas.
Busca afinidad local. Establece contacto con personas de la misma ciudad en la que resides.
Escucha a la otra persona. No hables continuamente de ti.