¿Por qué no se debe hacer llorar a un niño?

Ibarra. El llanto continuo puede afectar el cerebro de los niños y su posterior desarrollo psicológico. En los últimos años se han realizado diferentes estudios dirigidos a evaluar el impacto del llanto sostenido en los bebés y los niños. A raíz de los nuevos descubrimientos realizados en el campo de la neurociencia podemos afirmar que dejar que los bebés lloren y se angustien es dañino y puede afectar su capacidad para relacionarse.

Los neurocientíficos apuntan que durante los primeros meses de vida existe un periodo crítico en el que se activan los genes que controlan la ansiedad durante el resto de la vida. Si el niño no desarrolla un apego seguro con sus padres y siente que no puede confiar en ellos, es más probable que esos genes se activen.