¿Los “allegados” tienen relación con secuestros?

Ibarra. Una joven de 19 años y una adolescente de 16 son las presuntas secuestradoras de Anahí, una niña de 2 años, raptada y que este jueves fue entregada a sus padres por la Policía.

Las autoridades precisaron que las presuntas captoras, “frecuentaban el lugar en donde ese día estaba la niña y sus padres, y a partir de ahí tenían cierta familiaridad con la menor”, lo que les facilitó el delito.

Esta situación preocupa y las autoridades, a los allegados y a las personas que en muchos casos han sido sus familiares reportados como desaparecidos.

¿Acaso en algunas desapariciones tienen mucho que ver sus “familiares” y “amigos?, esa es la interrogante es la que se busca despejar.

Un caso similar en Otavalo. Lilia Acosta es una madre que se encuentra desesperada por la desaparición de su hijo Joshua Tayirai Salinas Acosta, sin embargo ella asegura que el responsable de la desaparición de su pequeño hijo es el mismo padre del niño, identificado como Manuel Salinas.

Pero la mujer la cual radica en Otavalo considera que su hijo no estaría bien con su padre, es por ello que ha emprendido la búsqueda en varias ciudades del Ecuador e inclusive lo ha hecho en Colombia.

Sucedió en Urcuquí. Odalys F. es una adolescente que desapareció hace pocos días en el cantón Urcuquí. Sus familiares estaban desesperados, pues la joven desapareció justo cuando realizaban una visita a unos familiares en el cantón Urcuquí.

Luego de varios días de desaparecida fue localizada por el personal policial, la joven se encontraba colocando una denuncia en contra de uno de sus familiares por supuesto maltrato. En este caso aunque no directamente, pero en la desaparición de la joven tuvo mucho que ver un familiar.

En Carchi. Dilma M. y su pequeña hija de 4 años Nahomi L. fueron reportadas como desaparecidas en el cantón Mira, luego de varios días de búsqueda fueron localizadas, aunque no se especificó cuál fue el motivo de la desaparición, tenía relación con problemas familiares que habrían sido los causantes de la desaparición.

Varios tipos. Pero no todos los secuestros son iguales. La ONU identifica 9 tipos: exprés, extorsivos, políticos o ideológicos, entre grupos delictivos, vinculados a disputas domésticas, con fines de explotación sexual, simulados, virtuales y para la venta de la víctima a un grupo delictivo.

El exjefe de Inteligencia, Mario Pazmiño, explica que el secuestrador se enfoca en la persona y recopila la mayor cantidad de información de ella y de su familia por un tiempo estimado de 2 meses. “

La mayoría de datos la obtiene a través de las redes sociales que es donde, en la actualidad se pone todo el interés”, señaló.

Hoy la información personal se consigue fácilmente en las redes sociales. Los usuarios postean fotos, lugares que visitan, actividades que realizan, hasta relaciones sentimentales o familiares en Facebook, Instagram, Twitter, Snapchat y WhatsApp. Todo esto es un valioso material para los secuestradores.

¿Qué hacer para prevenir un secuestro?

Según las autoridades es importante tomar en cuenta estas recomendaciones:

Fije límites sobre los sitios a los que puede ir su hijo. Vigílelo en lugares como centros comerciales, cines, parques o baños públicos, o cuando vaya de puerta en puerta para recaudar fondos con fines benéficos.

No deje nunca a su hijo solo en un coche o cochecito infantil, ni tan siquiera un momento.

Escoja con cuidado a las personas que cuidan de su hijo (niñeras y similares) y compruebe sus referencias. Si ha quedado en que otra persona vaya a recoger a su hijo a la escuela o guardería, informe antes a su hijo, así como a la escuela.

Evite vestir a su hijo con ropa que lleve su nombre: los niños tienden a fiarse de los adultos que saben cómo se llaman. Estas recomendaciones son de vital importancia para evitar este tipo de acontecimientos relacionadas al secuestro.