¿Injerencia extranjera?

EL NORTE publicó ayer una noticia que debe llamarnos la atención a todos quienes aspiramos mantener viva la llama de la paz, democracia y libertad, aspectos que son tan frágiles de romper sino se imponen la ley y el orden que rige nuestra convivencia como ciudadanos ecuatorianos. En una comunidad de Otavalo, fueron los propios comuneros quienes detectaron a gente infiltrada en los días de movilización, pero no solo “apoyando” a las comunidades indígenas que se oponían a las medidas económicas, sino tratando de pasar, a escondidas, varias armas “nuevas de paquete” que provendrían de la vecina Colombia hacia un destino desconocido. Ahí se nota el grado de participación de personas extranjeras, que más allá de cumplir una actividad aparentemente normal, podrían estar queriendo alterar la paz y el orden. Las autoridades y pueblo -como en este caso- deben unirse para impedir que la violencia prospere.