¿Empezó la campaña sucia?

“Paredes y murallas son papel de los canallas”, dice un viejo adagio popular, situación que lamentablemente se ha trasladado a las redes sociales, más aún cuando se avecina un nuevo proceso eleccionario con miras a la designación de autoridades seccionales en el año 2019. Es increíble cómo las ansias de poder pueden sacar a flote la maldad que ciertas personas van abonando en sus corazones. No les importa pisotear a las personas y a las instituciones, tachando con insinuaciones y calificativos que reflejan lo que ellos representan. Los ciudadanos no deben dejarse sorprender por los denunciólogos, los avivatos, los pasquineros y los difamadores que solo viven de eso, creyendo que ahí está el trampolín para llegar a ser “alguien”. ¿Así quieren llegar a ejercer una función pública?. Felizmente el electorado los tiene identificados, porque pese a que se ocultan en perfiles falsos, muestran lo que con amargura reflejan sus almas.