¿De qué proyecto político hablan?

jacinto salasCuando vivimos el vértigo generado por la cadena de revelaciones que ponen al descubierto una enorme trama de corrupción, que contaminó al país durante la década de la “revolución ciudadana”, resulta hasta sorprendente escuchar a algunos adherentes a ella que su lealtad, más que a la nación, es al “proyecto político”.

Habría que preguntarles, exigiéndoles respuestas categóricas, no las sugeridas por los jerarcas de la propaganda, y memorizadas para vocearlas en sus peroratas: ¿de qué proyecto político hablan? Porque al revisar la historia de la década aparecen acciones nunca propuestas en su plan, pero impuestas a los ecuatorianos.

Comenzando con esa enorme corrupción que salpica a altos niveles de la administración; siguiendo con la que fue ilegítima e ilegal sucesión de diputados, para reemplazarlos con los de “los manteles”; la redacción de una Constitución que refuerza el hiperpresidencialismo en desmedro de las otras funciones del Estado; la “metida de mano en la justicia”; la antidemocrática y casi totalitaria forma de adueñarse del Tribunal Constitucional, Consejo de Participación Ciudadana, Consejo Nacional Electoral… escogiendo adherentes a Movimiento Pais; el ocultamiento y manipulación de las cifras económicas; el silencio sepulcral sobre los fabulosos ingresos, el costo de obras e inversiones; la eliminación de la contribución estatal al Fondo de Pensiones del Seguro Social; el desconocimiento de la deuda del Seguro Médico; la creación de organizaciones paralelas de maestros, sindicalistas; la persecución a la UNE, a las ONG’s a los movimientos sociales; la catalogación de terrorismo y terroristas a las protestas sociales; la persecución a líderes estudiantiles; una Asamblea Legislativa integrada por “sumisas”, sorda a las demandas de fiscalización; las ilegales enmiendas a la Constitución; una política exterior puesta al servicio de la ideología; educación superior cerrada a miles de jóvenes bachilleres; persecución permanente a la prensa; contratos adjudicados con base en declaraciones de estados de excepción, etc. etc.

¿Proyecto político para eternizarlo? ¿No tienen suficiente con lo pasado? ¿Qué buscan?”

Por eso les duele el diálogo y se oponen a Moreno. No creen ni en libertad ni democracia.

Jacinto Salas Morales
salasjacinto@yahoo.com