¿Apartheid criollo?

El tristemente célebre régimen de apartheid sudafricano, fue un sistema de segregación racial que llenó de vergüenza a la humanidad, hasta 1992.Básicamente consistía en la separación de lugares exclusivos para blancos y otro para negros, bajo el dominio total de la élite blanca de Sudáfrica. Ciudades, escuelas, autobuses, playas, baños, para blancos y otros separados para negros; los segundos no tenían ni el derecho a voto y estaban sujetos incluso a la prohibición de amarse si no son del mismo grupo “racial”. En esta parte vale recordar que solo existe una raza, la raza humana. En 1996, en Otavalo se produjo un conflicto social e incluso jurídico, porque las autoridades municipales de ese entonces no permitieron participar a una candidata indígena en la elección a Reina del Yamor. Por aquel entonces se argumentó que el Yamor –que tiene elementos autóctonos-  con la elección de la  reina, era una fiesta de mestizos para mestizos,  y que para el “indigenado” estaba reservado la elección de la Sara Ñusta. Desde esa fecha no se topó más el tema, a pesar de que inmediatamente al suceso, se dio un fallo constitucional en el sentido de que este impedimento era inconstitucional, favoreciendo, como no podía ser de otra manera al sector indígena. Después llegó un alcalde supuestamente indígena, a quien más allá de su discurso de la interculturalidad, nunca le interesó democratizar estos espacios que de alguna forma representaban, rezagos coloniales de dominación. Personalmente suponía que la elección de la Reina del Yamor, estaba abierta a todas las chicas bonitas e inteligentes, que la no participación de kichwas, más bien era por el desinterés de ese sector; lamento decir que he estado equivocado. Hoy entiendo que por “tradición”, una “comisión” según el gusto y afinidad de esta, es la encargada de seleccionar a las candidatas. Pues bien desde el Cabildo Kichwa de Otavalo, hacemos un pedido público, que este escogimiento no tenga sesgos “raciales”. Para esto se prevé presentar tres propuestas, tres precandidatas kichwas al Comité de las fiestas del Yamor 2014, para que sean tomadas en cuenta. El reto de ir construyendo una verdadera interculturalidad, es una tarea de todos.