¿A dónde vamos, Ibarra?

Relata la historia que el 24 de septiembre de 1607, se reunió el Cabildo de Ibarra y acordó celebrar con toda solemnidad el primer aniversario de la Villa.

El “programa” incluyó el nombramiento del Alférez Real, quien debía elaborar “ un estandarte con las armas de la ciudad y las armas reales”.

Un desfile por las calles de la Villa con el estandarte, la presencia de autoridades y todos los habitantes, además: toros, juego de cañas, y la noche antes luminarias por la plaza y casas de Ibarra… .

Hoy, a 413 años de distancia, los ibarreños festejan, como en el primer aniversario, a su ciudad, con alegría, ciertamente, pero también con marcadas diferencias. La primera y, tal vez, la más importante: que los primeros pobladores de la Villa sabían, con certeza para qué se fundó Ibarra. Cuál era su destino y por qué razón vivían, trabajaban y luchaban en ella.

Para Zaldumbide: “Los españoles, al fundar una ciudad le buscaban un puerto. A Ibarra le dieron el suyo y la encaminaron a él”.

Hoy, los 170 mil residentes de Ibarra, preguntamos a dónde va nuestra ciudad, qué queremos para ella, cuál es su meta posible para el mañana. Porque sin una conciencia colectiva sobre ese objetivo único, definido, por el que todos trabajemos, Ibarra crecerá sin saber qué quiere para sus pobladores, qué promete alcanzar y asegurar, como su futuro. Por ello: ¿ A dónde vamos, Ibarra?