Investigación es clave para determinar un acuerdo mortal

IBARRA.- Tatiana Calderón y Renato Rodríguez eran pareja. No solo eso los unía, sino también su profesión, los dos se desempeñaban como médicos posgradistas en un hospital.

El oficio no era lo único que tenían en común, su muerte también se dio en similares características. Fueron encontrados el mismo día, luego de posiblemente inyectarse una sustancia, pero no lo hicieron en el mismo lugar, él en su departamento y ella en un hotel.

De las primeras indagaciones policiales los dos podrían haber tenido un pacto de muerte. El hecho se registró esta semana en Guayaquil.

No es el único caso, a inicios de este mes Farhan y Farvin Towhid, dos hermanos, murieron en Texas (Estados Unidos), antes de su muerte asesinaron a otros familiares y luego se suicidaron. Según la policía de ese país los dos se pusieron de acuerdo para suicidarse, lo que se determinó tras encontrar una carta en donde contaban sus intenciones.

El mayor Iván Naranjo, jefe de la Unidad de Investigación de Muertes Violentas en Quito, explicó a EL NORTE que la Policía podría presumir que se trata de un pacto según los fenómenos cadavéricos que se encuentran en los cuerpos “para tener una relación”. En ocasiones las muertes no se dan en la misma hora o el mismo lugar.

Mencionó que durante las investigaciones que se realizan también se toman en cuenta las conexiones de llamadas que las personas que decidieron quitarse la vida pudieron haber tenido, lo que aumentaría la probabilidad de un acuerdo.

Pero aclaró que una de las claves para determinar que existió un pacto es el mensaje que quieren dejar al hacerlo, que se conoce tras un estudio psicológico post mortem de la víctima, usualmente es una muerte que causa conmoción en la sociedad. También se podría presumir un pacto si es que los fallecidos son del mismo entorno social, familiar o laboral.

Naranjo acotó que cuando tienen una alerta de pacto se recolectan los indicios, se verifica si hay cartas, se hace un estudio del entorno para determinar su estado anímico, entre otros.