Interés mundial

Ayer y mañana. Son dos días en que el interés del mundo pone empeño. Son dos acontecimientos en que la retina de las mayorías en el planeta están pendientes.

Ayer fue la boda real entre el Príncipe Guillermo y la ahora Duquesa de Cambridge. Inglaterra se alborotó y el mundo se contagió de alegría. El costo impresionante que esa boda implica, solo está en el sueño de los elegidos, solo es la continuación de una manifestación que está destinada solo a unos pocos. Pero si esa boda despertó el interés del mundo, mañana otro personaje, como es Juan Pablo II, despertará con seguridad, como lo ha hecho hasta el momento, sentimientos grandes y gratos por lo que representó en la tierra. Este líder de la iglesia Católica, fue uno de aquellos religiosos que vivió de cerca el holocausto, que viajó por el mundo en calidad de Pontífice anunciando la palabra de Dios, pero sobre todo evocando los principios de la paz, la equidad y la justicia. Este domingo será beatificado en tiempo récord, pero su recuerdo, su presencia y su carisma desata pasiones, congrega a millones y con seguridad, profundiza la fe cristiana. Dos hechos distintos, dos acontecimientos vistos con diferentes ópticas, pero así mismo, dos eventos que rompen todos los cálculos de atracción mediática en el mundo. Los medios han desplegado y seguirán desplegando grandes espacios para hacer referencia a la boda real y a la beatificación de Juan Pablo II y ese conocimiento solo es posible gracias a la libertad y al derecho que existe para informar y ser informados.