21-04-2019 | 00:00

La marimba es patrimonio

Para los esmeraldeños, la marimba no es únicamente un instrumento, sino una expresión cultural que fusiona un conjunto de otras manifestaciones.

Ibarra. Es el símbolo que identifica al pueblo afroecuatoriano asentado en la provincia de Esmeraldas y en 2015 fue declarado patrimonio cultural inmaterial de la humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). Se trata la Marimba.

Antecedentes. Según datos que recoge el organismos internacional, la marimba, así como los cantos y bailes tradicionales de Esmeraldas y el sur de Colombia, forman parte central del tejido social de la comunidad. Hombres y mujeres cantan relatos y poemas, acompañando sus interpretaciones con movimientos rítmicos del cuerpo en eventos de carácter ritual, religioso o festivo para celebrar la vida, rendir culto a los santos o despedirse de los difuntos.

La música de marimba se toca con un xilófono de madera de palma, equipado con tubos resonadores de bambú, y se acompaña con sones de tambores y maracas.

Este elemento del patrimonio cultural inmaterial está profundamente arraigado en las familias, así como en las actividades de la vida diaria. Por eso, se considera que sus practicantes y depositarios son los miembros de la comunidad en su conjunto, sin distinción de sexo o edad.

Las personas de mayor edad de la comunidad desempeñan el papel esencial de transmisores de las leyendas y narraciones de la tradición oral a las generaciones más jóvenes, mientras que los profesores de música supervisan la transmisión de los conocimientos musicales.

La música de marimba y los cantos y danzas tradicionales propician los intercambios simbólicos, comprendidos los de alimentos y bebidas.

También fomentan la integración a nivel familiar y colectivo, gracias a prácticas ancestrales que fortalecen el sentimiento de pertenencia a un grupo humano específico vinculado a un territorio y un pasado histórico comunes.

La danza. Hombres y mujeres danzan con los pies desnudos y con un amplia sonrisa en el rostro. En las canciones existe una gran variedad de coplas de autores anónimos.

Al ritmo que producen las bandas de marimba, los negros esmeraldeños ejecutan bailes vibrantes como el bambuco, el patacoré, la pangorita, el mar afuera, el fabriciano y la caderona; o más cadenciosos, como andarele, el caramba, el torbellino, el agua larga, el agua corta y la polca, todos ellos de marcada sensualidad. Antiguamente, las fiestas en las que se danzaban todos estos ritmos se celebraban en las casas de marimba.