25-04-2019 | 00:00

Jaway cañari: un canto que llama a la cosecha

Los mayorales y mayordomos: son quienes cuidan que el trabajo salga bien y dan órdenes. Al final reciben una cruz tejida con trigo como homenaje.

Cuenca. Un canto entonado a capela aporta fuerza energética a quienes participan en la cosecha del trigo y la cebada.

Es el jaway cañari, que se recita en agradecimiento a la madre tierra por la producción.

Jaway es una palabra ki-chwa que significa: ¡arriba!, ¡adelante!, ¡levanta!, ¡sube!, ¡sigan!

“El jaway es una canción para animar a la gente que trabaja, es armónica en el cuerpo, dan ganas de seguir trabajando, cosechando”, indica taita Pedro Solano de la comunidad de Quilloac del Cañar.

Antiguamente el jaway se realizaba con la cosecha de maíz, pero con la llegada de los españoles al territorio cañari esta ceremonia se practica con la recolección del trigo. En esta fiesta se ejecutan canciones durante el tiempo que dure la cosecha. El jaway es una construcción cultural de la época colonial de los cañaris, con influencias hasta la provincia del Chimborazo, hasta donde llegaba su ancestral territorio y el imperio de su horizonte cultural.

Manuel Pumanquero, yachak del pueblo puruwá recuerda que “el jaway es un canto milenario que era dirigido por el paqui, mientras en el coro se repetía el mantra ‘hay jaway, jawaywa, jawayla o jawaylla’”.

Con rituales y danzas inicia el jaway en el que intervienen varios personajes, ataviados con trajes típicos.

Sobre el origen del canto del jaway se cuenta con uno de los primeros testimonios que dejó el jesuita español Bernabé Cobo (1582 – 1657), en su obra ‘Historia Del Nuevo Mundo’.