19-11-2018 | 00:00

Afros, un pueblo rico en gastronomía

Las bebidas también forman parte de la gastronomía del pueblo afroecuatoriano. En gran parte de las comunidades se elabora la chicha de arroz y de maíz.

Ibarra. El pueblo afroecuatoriano asentado en la parte norte del Ecuador, precisamente en las provincias de Esmeraldas, Carchi e Imbabura, además de cultura y tradición, también tiene una rica historia gastronómica.

Reacción. “Recuerdo que cuando era niña, los alimentos que nos servíamos eran directamente de la mata a la olla. En mi hogar, el poroto (fréjol) estaba presente en la mayoría de los platos. Por ejemplo, en sopas, dulces o postres. Estoy segura que nuestro pueblo, además de tener una rica cultura y también nuestro mayor ícono que es la Bomba, tiene una diversa y sabrosa gastronomía”, mencionó Rosa Guerrero, quien es oriunda de la comunidad Santa Anita, sector que pertenece a la parroquia La Concepción (Mira-Carchi).

A ella, quien desde hace más de 40 años reside en Ibarra, se le hace imposible olvidar aquellos tiempos cuando vivía en el campo y se servía muchos productos de la mata a la boca.

Mientras que en Esmeral-das, a nivel del mar, el verde está presente en casi todos los platos, lo mismo, pero con el fréjol pasaba en las comunidades que forman parte del territorio ancestral: Chota, Salinas, La Concepción y Guallupe.

Por ejemplo, el fréjol era uno de los productos principales en el picadillo (un tipo de sopa donde además de este grano estaba presente el plátano verde). También estaba el locro de papa, camote y de yuca.

Este tipo de grano era y aún, aunque de forma escasa, utilizado para elaborar postres. Por ejemplo, se le utiliza para hacer dulce y también hay personas que se lo sirven mezclado con miel. Las yucas también son otro de los manjares del pueblo afroecuatoriano. Este tubérculo cocido y mezclado con miel tiene un sabor muy peculiar.

El arroz con guandul es otro de los platos que no puede ver en gran parte de las comunidades que conforman en territorio ancestral. Sin embargo, no todo es color de rosa, ya que muchos de estos platos se van perdiendo. Así, explicó Fernanda León, joven comunicadora social y habitante de la parroquia La Concepción.