Integración de migrantes post pandemia es el desafío

Tulcán.- Las ciudades se han convertido en el centro de peregrinación de la migración en Latinoamérica. Esto por la situación que viven los migrantes venezolanos. A pesar de la situación, el reto es la integración en tiempos de pandemia, una situación que los organismos internacionales quieren convertir en una oportunidad.

Tema de debate
Así lo analizaron este viernes expertos de varios países en un panel virtual promovido por ACNUR, OIM, y ONU Habitat, y auspiciado por la Unión Europea (UE), que analizó “Los desafíos de la integración de refugiados y migrantes con vocación de permanencia en las ciudades de América Latina y el Caribe”.

La capital carchense es la que más ha sentido el efecto de los extranjeros. Aunque no se tienen datos precisos, de acuerdo a las cifras que se manejan en la localidad, se encuentran alrededor de 5000 venezolanos. Tulcán, Montúfar y Espejo, son los cantones de mayor concentración de venezolanos.

De acuerdo a los datos, la región acoge hasta este mes 4,6 millones de refugiados y migrantes venezolanos, la mayoría de los cuales vive en asentamientos informales o barrios deteriorados de grandes urbes, con acceso limitado a servicios públicos, vivienda o sistemas de salud y educación.

Ejes de oportunidades
“Los migrantes están llegando a las ciudades porque son el eje de las oportunidades”, manifestó Elkin Velásquez, representante regional de ONU-Habitat y para quien “el meollo del asunto es la planeación de un desarrollo urbano inclusivo” puesto que muchos llegan a barrios ya de por sí precarios con múltiples vulnerabilidades.

En línea con las agendas globales, abogó que para que pueda cumplirse en el corto y medio plazo esa integración urbana, se deben impulsar planes que ya incluyan la presencia de los migrantes como una realidad a ser tenida en cuenta en términos sociales, de saneamiento e inclusión.

Por ello llamó al incremento de recursos y ayudas internacionales para los gobiernos locales y municipales. “Esto no puede ocurrir solo en cinco o nueve ciudades, nuestro reto es ir a escala, en Latinoamérica hay 17.000 autoridades locales y la mitad tienen una conexión con la dinámica de migración y muchas se ven en aprietos”, afirmó.