Instituto de la Pucesi cuida semillas en riesgo de extinción

Ibarra. Hace 15 años la Pontificia Universidad Católica del Ecuador sede en Ibarra, fundó el Instituto de Recursos Genéticos y Biotecnología con el objetivo de rescatar y conservar la agrobiodiversidad en la zona norte del país. Dentro de ese espacio científico se creó en el 2009 el banco de germoplasma que se convirtió en el centro de acopio de materiales que están en peligro de extinción. Los técnicos luchan para que productos como el canguil blanco o la oca no desaparezcan.

Proceso. El trabajo que cumple el banco de germoplasma se basa en preservar los productos en una cámara fría. La investigación empieza en fincas o en el campo recolectando especies vegetales o tubérculos que están en riesgo de perderse.

“Hace 9 años empezamos a preservar raíces o tubérculos andinos en Imbabura como el melloco, la oca, mashuas y maíz que son considerados patrimonio de la humanidad. Lo interesante es introducir los productos que sirvan para el consumo humano”, dijo.

Luego de ser procesados se les seca y deshidrata para posteriormente empacar con un material especial y conservar las semillas en una cámara fría con el objeto que dure mucho tiempo que puede ser hasta 50 años, siempre y cuando presente un alto grado de índice de germinación, caso contrario hay que sacar el producto y sembrar para que no se pierda y evitar que se muera.

En el caso de tubérculos como la papa o la oca, el procedimiento es casi el mismo. La única diferencia es que si las condiciones no son propias para el cultivo existe una red de agricultores conservacionistas que siembran en un ecosistema ideal.

La infraestructura. La inversión que se hizo en el banco de germoplasma llegó a los 50 mil dólares aproximadamente. Para complementar la investigación se creó el herbario en donde se identifica botánicamente las especies.

Este centro es el primero en la zona norte y el segundo banco de germoplasma a nivel nacional. Además el banco está acreditado al igual que el herbario.

Experiencia estudiantil. Los profesionales en formación pasan por el programa. Para Diego Ramos, estudiante de octavo año de la Escuela de Ciencias Agrícolas y Ambientales (ECCA), ha sido una experiencia única realizar el trabajo de campo ya que hay que complementar con lo teórico.

Se conoció que los estudiantes han elaborado tesis de pregrado y postgrado sobre ese tipo de estudios.

Andrés Simbaña, director del Instituto de Recursos Genéticos y Biotecnología, explica a los estudiantes de la ECAA, las semillas que están en peligro de extinción.
Estos productos nativos de la zona están cuidados por tres técnicos un estudiantes de la carrera de la ECCA.