“Inseguridad total”, dicen los moradores de El Batán

OTAVALO.- Las constantes peleas de libadores que se ubican en las casetas durante las tardes, noches e incluso en las mañanas, la venta clandestina de alcohol y los pillos que abundan en el sector no dejan a los moradores del sector estar tranquilos en sus casas o negocios, teniendo en cuenta que es una zona comercial.

Inseguridad
El barrio El Batán, es uno de los más tradicionales y se encuentra ubicado en pleno corazón de Otavalo. Desde hace mucho tiempo ha tenido que soportar el problema de la delincuencia. Libadores y la venta de licor artesanal han sido causantes del incremento de la inseguridad e inestabilidad en el sector.

Hernán Riofrío, presidente del barrio El Batán, menciona que la situación es muy difícil para los moradores ya que entre los vendedores ambulantes, las personas que toman en la vía pública e incluso delincuentes que abundan en la zona han aumentado la inseguridad del barrio.

Desorden
Los vecinos comentan que al ser una zona cercana al Mercado 24 de Mayo y a una zona central, existen muchos vendedores informales que generan malestar en las calles, mencionan que con la pandemia estos aumentaron y ahora todos los días se encuentran en la calle Abdón Calderón.

De igual forma, mencionan que muchas personas no respetan las zonas de parqueo, vehículos particulares, taxis, camionetas y camiones no cumplen con respeto a estos espacios y dejan los autos donde sea, impidiendo desarrollo y fluidez del tránsito vehicular.

Edgar Ruiz, secretario de la directiva, menciona que la situación es altamente preocupante ya que él vive en una a casa esquinera, en donde se encuentran una gradería innecesaria que se ha vuelto un nido para que delincuentes se reúnan a tomar alcohol e incluso vender y consumir drogas.

“Nosotros no podemos ni abrir la puerta de la casa porque saben estar ahí los asaltantes y borrachos y es una gran riesgo para mi familia, mis hijos, yo tengo cinco hijos, y todos ven asustados lo que sucede en el barrio”, menciona Ruiz.

La directiva expone que muchos de los vecinos han sufrido extorsión por parte de los ladrones y borrachos que abundan en la zona. Mencionan que pasan por los negocios comerciales en donde se encuentran las personas más viejitas o niños y piden dinero llamado “el impuesto de seguro”.

Los representantes de la directiva indican que cuando los vecinos se niegan a pagarles, estos roban parte de la mercadería y amenazan a los moradores.

Una nueva directiva
Los moradores de este barrio, uno de los más grandes y conocidos de Otavalo, en donde se encuentran unidades educativas e incluso el Mercado 24 de Mayo, mencionan que el barrio ha ido perdiendo el buen reconocimiento que antes tenía debido a las afectaciones que han producido los malhechores en las infraestructuras, los arrendatarios que dan mal funcionamiento a sus tiendas expendiendo alcohol o las conocidas puntas y el miedo y temor de los vecinos al enfrentar a libadores y ladrones de la zona.

Por tal motivo, se ha coordinado para formar una nueva directiva barrial, misma que está dispuesta a trabajar con las autoridades y más instancias que aporten al bienestar del barrio, sin embargo, mencionan que con la misma determinación que tienen para ayudar y cooperar, también van exigir a las autoridades cumplir con los convenios o planes de trabajo que se establezcan, mientras tanto hay preocupación.