Inseguridad aumentó en 2011

 

31f1IBARRA. Robos, asaltos, asesinatos, violaciones entre otros delitos fueron los más sonados en el año que termina en la provincia de Imbabura. La Policía aún no cuenta con cifras exactas sobre los delitos suscitados en 2011, pero la ciudadanía  percibe que la cifra ha aumentado con respecto al 2010.

  En horas de la mañana. Ayer, aproximadamente a las 10:00 a.m. en la calle Sánchez y Cifuentes, entre Colón y Pérez Guerrero, una vendedora informal fue víctima de robo.La mujer de 45 años que evitó identificarse, indicó que le intentaron robar entre dos mujeres jóvenes con un niño en brazos.
“Dos señoritas con un bebe en brazos, se acercaron mientras estaba armando mi puesto por la mañana, pues acababa de llegar. Una de ellas me pidió que le indicara manillas para el “mal de ojo” para niños. Sin percatarme de la otra mujer, le indiqué las manillas, se mostró interesada por una en especial y me canceló el valor de la misma. Cuando me di cuenta, la otra acompañante había salido del garaje en donde ubico mi puesto con una funda de mercadería que aún faltaba de desempacar. En ese momento la otra chica que estaba con el niño se fue sin la manilla de la que ya había cancelado.
Un poco nerviosa salí detrás de las mujeres alcanzándolas cerca del mercado Amazonas y logré recuperar la funda”, dijo la comerciante, asustada y con la voz entrecortada por lo sucedido.

  Sucede a menudo en este sector. Comerciantes, vecinos y quienes fueron testigos del hecho,  señalaron que no es la primera vez que sucede esta clase de robos en el sector.
“Estos robos son comunes aquí y en los sectores aledaños al mercado. Hay una banda de mujeres que se dedica a esta modalidad de robo. Entran a locales a distraer al vendedor mientras la otra hurta algún producto. En algunos casos andan acompañadas de hombres, y se pegan a los bolsos de las personas robándoles celulares o monederos”, dijeron los testigos.
  Miedo a represalias de delincuentes . Blanca Villareal, una comerciante informal que vendía su producto por el lugar dijo  que muchas veces el miedo hace que se evite denunciar esta clase de robos. “Cuando roban a alguien en la calle la gente se queda impávida, no hace nada, muchas veces por el temor de que los delincuentes tomen represalias contra ellos. Es la misma razón por la que no se realizan las denuncias, pensando en que cuando los acusados salgan libres buscarán la forma de vengarse”, enfatizó Blanca.