Innovación para cuidar la ropa

Fregaderos portátiles de metacrilato (material con el que se construye el hidromasaje) son una opción para reemplazar a la tradicional piedra de cemento. Carlos Estévez, asesor y diseñador en Home Vega, en Laguna Mall, explica que los fregaderos portables son la solución especialmente para colocarlos en departamentos pequeños.“Nos ayuda a ubicarlo en el lugar donde tengamos el lavado y secado, que es lo principal en una casa”. Los aparatos constan de un sistema de fregadero de ropa y cuentan con una conexión para un desagüe que puede ser el mismo por el que se desfoga el agua de la lavadora. No cuenta con llave de ingreso de agua porque internamente se puede conectar una flauta de agua. Los lavaderos portátiles pueden estar ubicados en los muebles de la cocina. También pueden colocarse sobre otro tipo de muebles que sirven también para almacenar el detergente, jabón y los materiales de limpieza. El lavadero con el mueble incluido alcanzan el precio de 250 dólares. El arquitecto Marco Morales, catedrático de la PUCE-SI, señala que los espacios para el área de lavado buscan dar solución a una necesidad. “Las obras arquitectónicas nacen de una necesidad en la que una persona va a residir. El arquitecto piensa que el azul es una opción para decorar el cuarto de lavado, además de los tonos pasteles. Estos colores generan tranquilidad, explica. La tendencia minimalista, con un concepto mucho más moderno, también es la preferencia, depende de la necesidad del área a utilizarse. Marco Morales aconseja no colocar tendederos de ropa en la parte exterior de la vivienda, como la terraza, sino en la parte de la planta baja o dentro de la casa. En Ibarra, la tendencia es tener un espacio para el secado de la ropa. El experto considera que el espacio de lavado se convierte también en un área de diálogo familiar, principalmente cuando existe una zona delimitada para el área, contrario a lo que sucede en departamentos pequeños, en los que el área de lavado se coloca en la cocina o el baño. Existen zonas de lavado más amplias con más capacidad de almacenaje, mobiliario y componentes o bien otras más sencillas, pero igual de coquetas, aprovechando perfectamente los metros y los recursos.