Inició el nuevo año andino con el Mushuk Nina

mushuk ninaOtavalo.- El fuego del Mushuk Nina se prendió. La llegada del año nuevo para los Pueblos Kichwas se celebró ayer. El parque Simón Bolívar fue el escenario para la celebración. El fuerte sol que hizo ayer en la ciudad dio ese toque de perfeccionismo durante el ritual.

Este festejo se lo lleva a cabo en el equinoccio, cuando la Tierra se mueve con relación al Sol y las fases de la Luna. Este momento es considerado por los pueblos ancestrales como una oportunidad de entrar en relación armónica consigo mismos, la familia, la naturaleza, el cosmos, las plantas y sobre todo con las divinidades.

La voz autorizada. Jaime Pilatuña del Pueblo Quitu Cara, fue el yachak que realizó el ritual. A su decir esta ceremonia que evoca la época del florecimiento y del renacer a través del sol, como elemento proveedor de energía para la comunidad y señala el comienzo del nuevo año andino. La celebración estuvo acompañado del almuerzo comunitario y del concierto de Charijayac, agrupación indígena que puso el toque musical a la celebración.

De acuerdo a los kichwas, es el ‘fuego nuevo’, el que trae la fuerza, la valentía, el coraje y la pasión por la vida. Es la energía en acción que motiva a levantarse cada mañana y comenzar a trabajar. El fuego interior que impulsa a buscar nuevos caminos, a enfrentar nuevos retos y corregir riesgos. Para los pueblos andinos, esta celebración es parte de todo el ciclo agrícola, el mismo que empieza en este tiempo.

Creencia. Miguel Tixicuro, indígena de la comunidad de Mirador Chimburio de la parroquia Tocachi, explicó que la mayor concentración de energía en la Tierra es en la época que se producen los solsticios y los dos equinoccios. “En estos periodos se efectúan ceremonias que representan una conexión profunda y especial con los ciclos naturales de la Pachamama”, agrega.

El Equinoccio de primavera se lo celebra precisamente dentro del marco del Pawkar Raymi, época del florecimiento, la parte importante del ritual es en función de las buenas siembras y la purificación y despertar de la conciencia. El Mushuk Nina es un momento de compartir, de reflexionar, de sentir y de actuar. El miércoles la celebración nacional se la realizará en Cañar.