Iniciaron con la remoción de escombros en el control de Mascarilla

Ibarra. Las instalaciones del Control Policial de Mascarilla estaban deshabitadas hasta el lunes.

Un grupo de obreros llegaron el primer día de la semana para remover los escombros y todos los artículos que fueron incinerados el pasado 23 de agosto, durante un violento incidente suscitado luego del fallecimiento de Andrés Padilla.

El incendio causado por moradores de varias comunidades del norte del cantón, dejó un sinnúmero de destrozos en la unidad policial, ropa, enseres, electrodomésticos, artefactos eléctricos, dotación policial, alimentos y documentos, fue parte de lo que se perdió en el suceso.

Desde ese día los miembros policiales que cumplen tareas en el sitio tienen que trasladarse desde sus viviendas hasta el control, terminar sus labores y regresar, en tres turnos establecidos.

Quienes vivían en las instalaciones tuvieron que buscar otro lugar, ya que todo quedó incinerado.

Ahora que el proceso judicial terminó, en el sitio y las labores de limpieza se ejecutan para que pueda iniciar la reconstrucción.

Vocero. Víctor Hugo Zárate, jefe de la Subzona de Policía Imbabura, mencionó que la remoción de escombros está cubriendo una empresa aseguradora, luego de que concluyeron los procesos judiciales.

“Fiscalía ya autorizó a la Policía Nacional para que proceda a utilizar las instalaciones y, a través del seguro, se está limpiando para proceder a la reconstrucción. No se sabe cuánto tiempo se demore la remoción de escombros”, mencionó el jefe policial.

Vigilancia. Con respecto a la labor de los miembros del orden, aclaró que se encuentran en la base y que cumplen su turno y se retiran a sus hogares.

“No tenemos personal de planta, cada turno cuenta con 15 agentes policiales de servicio urbano, preventivo, Unidad de Mantenimiento del Orden, Antinarcóticos, Centro Regional de Adiestramiento Canino, Policía Judicial y Unidad de Control Fronterizo.

Estamos operando, esa es nuestra responsabilidad legal y constitucional, lo que no tenemos es instalaciones, pero estamos cumpliendo con nuestra misión y se han ejecutado operativos en temas de contrabando y minería ilegal”, concluyó Zárate.

Autoridad. Marisol Peñafiel, gobernadora de Imbabura, mencionó que se realizó la investigación y evaluación y el equipo del Ministerio del Interior se trasladó al lugar donde ocurrió el incidente.

“No se podían borrar las evidencias del lugar de los hechos hasta que sean tomadas y la diligencia concluya. Existe ya un monto de pérdidas económicas, estamos esperando un último informe para ver si hacemos efectiva una póliza que estaría en vigencia”, agregó la autoridad provincial.

Los artefactos y enseres quemados fueron ubicados en la parte posterior del destacamento policial para que el lugar quede totalmente limpio.
En la remoción de escombros están trabajando ocho obreros que señalaron ser oriundos de la parroquia de San Roque.
El sitio donde funcionaba un gimnasio también quedó reducido a cenizas. La mayoría de implementos fueron sacados del lugar.
De las paredes se retiró la pintura que terminó calcinada y los pisos afectados también fueron quitados en cada espacio.