Ingeniero de la UTN crea una cama especial para enfermos

Ibarra. Amílcar Angamarca se graduó recién como ingeniero en mecatrónica e invirtió en su proyecto cerca de 4 mil dólares para elaborar una cama bipedestadora

Su finalidad es ayudar a las personas que tengan problemas de salud y comercializar el producto en los hospitales.

El costo que este emprendedor le ha dado a la cama es de 4 mil dólares.

Según Amílcar, es un monto económico bajo en comparación con las que adquieren los hospitales, que tienen un precio de alrededor de 7 mil dólares.

Proceso. El joven de 25 años explicó que es una ‘cama dos en uno’, ya que además de realizar la bipedestación, que es una terapia que desarrollan los profesionales de salud, también hace otros movimientos con el paciente.

La cama beneficia a una persona que ha sufrido daños en los músculos y se ven obligados a pasar largos periodos de tiempo en una sola posición sobre una camilla.

Amílcar añadió que al momento de estar acostados la persona sufre problemas especialmente en el sistema digestivo con la circulación de la sangre, “se vuelve lenta porque se van agravando diferentes partes de su cuerpo, pero al hacer la bipedestación los problemas empiezan a desaparecer porque se activa la circulación sanguínea y mejora la respiración”.

Función. La cama es totalmente automática, funciona a través de un panel de control donde se selecciona la terapia y se realiza los diferentes movimientos como la elevación de la espalda, de las piernas; flexión de las rodillas y sirve también para regular la altura de 70 a 95 centímetros, es de fácil movimiento a diferentes ambientes con un paciente.

La principal diferencia con las camas que se encuentran en los hospitales es que esta es construida totalmente con materia que se puede conseguir fácilmente en el mercado. “Es como la fusión de dos máquinas en una sola”, dijo Amílcar.

En el primer prototipo el universitario indicó que hizo las pruebas con los pacientes, pero este último ya está mejorado y se va a volver a hacer pruebas con pacientes del Hospital San Vicente de Paúl, donde se analizará el funcionamiento para poder comercializar.

Propuesta. David Ojeda, docente de la carrera de ingeniería en mecatrónica y tutor del trabajo de grado que realizó Amílcar, señaló que desde 2015 aproximadamente se propusieron con el profesor Diego Ortiz, hacer un proyecto para diseñar dispositivos médicos. Desde ese entonces empezaron las investigaciones con los estudiantes.

Además de la cama bipedestadora, los estudiantes han logrado desarrollar dispositivos de rehabilitación, sillas de bipedestación, prótesis de piernas y brazos, rehabilitadores, es decir, todo en beneficio a las personas con discapacidad.

Amílcar Angamarca y su profesor David Ojeda muestran el funcionamiento de la bipedestación que puede generar la camilla.
Este es el panel de control que forma parte de la camilla médica articulada. A través de este sistema el personal puede darle el funcionamiento de las terapias que el paciente requiera.