Incomprensible e inaceptable

Luego de una larga y postergada espera, en la que proliferaron hasta los más absurdos rumores, el presidente Moreno anunció las medidas y reformas económicas y laborales. El plan que, según el gobierno, busca “corregir graves errores de la economía” incluye la liberación del diesel y de las gasolinas extra y ecopaís. La reacción de los gremios del transporte fue inmediata. Acostumbrados a la presión sobre los gobiernos, declararon un paro de actividades que, en menos de 24 horas desembocó en un caos generalizado en todo el país. Si bien pueden ser comprensibles y hasta aceptables la protesta y el reclamo, la “resistencia” aceptada por la propia Constitución, resultan totalmente inaceptables, condenables, las reacciones primarias, cargadas de odio y revanchismo violento. Esas que degeneraron en asaltos, saqueos, ataques delincuenciales a los bienes públicos y privados. Actitudes incomprensibles si no están azuzadas por quienes degeneran la política para servir solo a sus intereses personales o de grupo antes que al bien del país. Medida “políticamente incorrecta”, es cierto, pero indispensable en las condiciones actuales. Medida que exige una actitud más crítica y responsable. Un análisis frío de la opinión: academia, economistas, periodismo. Sobre todo, de los dirigentes políticos, sociales, indígenas. Medida que nos costará a todos, ciertamente, pero necesaria para frenar ese enorme desangre que significa el subsidio a los combustibles. Dios quiera que los líderes lo entiendan.